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Jazz

Chamacos Jazz Fest

D

esde 1924, el 30 de abril se celebra el Día del Niño, tras la declaración de Ginebra para proteger los derechos de la infancia. Para entonces, José Vasconcelos era el ministro de Educación en México. Desde 2012, en México y en gran parte del mundo, el 30 de abril se celebra el Día Internacional del Jazz, tras ser proclamado por la Unesco.

Pero aquí (recordemos que México es muchos Méxicos), cada comunidad festejaba estos dos días por su lado y muy a su manera. Con excepción de Puerto Vallarta (Jalisco) y Nuevo Vallarta (Nayarit), donde el Día del Niño y el Día del Jazz se celebran simultáneamente desde hace 14 años a través del Chamacos Jazz Fest.

Este 2026 no será la excepción. A partir del 30 de abril y hasta el 3 de mayo las fiestas tendrán lugar en el Café Cuates y en el restaurante bar Cuates y Cuetes. Tres días de conciertos y un último día para los sacros palomazos. Los detalles se encuentran en cuates-y-cuetes.goto-where.com

Pero aquí nos adelantamos un poco y platicamos con tres de los músicos con mayor perfil programados en el Festival.

Édgar Dorantes. Pianista cordobés radicado en Xalapa. Profesor en la Facultad de Música de la Universidad Veracruzana y en el Centro de Estudios de Jazz (Jazzuv) de la misma universidad.

Marc Fabbricatore. Pianista francés con 28 años viviendo en Guadalajara. Ha grabado ya sus propios discos y ha colaborado en otras tantas grabaciones de Los Dorados, Alex Otaola y varios más.

Marcos Milagres. Bajista brasileño que llegó hace 20 años para instalarse primero en la Ciudad de México y después emigrar a Ojo de Agua. Es uno de los músicos más activos del país.

Después de una breve introducción sobre sus inminentes presentaciones en el festival, cada uno de ellos hizo un comentario sobre el hecho de que Chamacos Jazz Fest festeje simultáneamente El Día del Niño y El Día Internacional del Jazz.

Édgar Dorantes. Voy a llegar yo solo, pero en Puerto Vallarta me voy a integrar con dos músicos de allá. Me gustaría llevar algunas de mis composiciones. Acabo de estar por allá. Me invitó a tocar la cantante Jatziri Gallegos. A mí me encanta que se festeje a los niños. Y ahora que son las dos cosas juntas me agrada mucho, porque hablamos de juego, de libertad, de improvisación. Creo que de ahí podemos aprender muchísimo. Sería maravilloso que todos los adultos recordáramos que nuestra infancia era sorprendernos, tratar de jugar siempre, buscar relaciones de amor, de confianza, para poder sentirnos seguros. Y poder bailar, brincar, dibujar, gritar y correr.

Es decir: jugar. Es decir: improvisar. Por eso me encanta la idea de este festival. Debemos recordar que jugar e improvisar son el pilar del jazz. Porque a veces nos perdemos en los tecnicismos, nos perdemos en los estilismos, en las cosas que deben estar bien y las que deben estar mal. Y se nos olvida el factor principal; ése por el que es tan delicioso ver a Louie Armstrong y a Ella Fitzgerald tan divertidos cantando juntos.

Marc Fabbricatore. voy a tocar un mix entre algunas composiciones mías y algunos estándares, a trío. Tengo una lista de muchos estándares, es muy basta. Me baso en la música que me gusta, la que tiene un sentido para mí. Ahora traigo en la cabeza una pieza que me gusta mucho de Freddie Hubbard que se llama Up Jumped Spring. Otra que estoy considerando es Too Close For Comfort; hay una versión de Ella Fitzgerald con Óscar Peterson que me gusta.

Y mi niño interior está contento de que se celebre simultáneamente el día del niño y el día del jazz. Eso es bonito. He visto que los niños son muy receptivos de la energía que hay en una banda de jazz tocando en vivo. Esa energía les llama mucho la atención. Entonces es grata esa coincidencia de celebrar a los dos.

Marcos Milagres. estoy haciendo un homenaje a Tom Jobim. Ya estamos grabando el disco con el trío; lo vamos a lanzar en pocos meses. Mi hijo va cantando, y allá vamos a pedirle a Irving Mendoza que toque la batería. Somos un trío de bajo, batería y voz.

Es una coincidencia que se celebre al niño y al jazz el mismo día. Empecé a apoyar este Festival de Chamacos cuando mi hijo era todavía un chamaco; pero ya desde antes iba a Puerto Vallarta y él me acompañaba; él ya ha ido muchas veces, es como cría de ahí de Vallarta. Este festival es como un proyecto de formación, no sólo de músicos, también de gente que quiere escuchar buena música. Y Teté Zermeño es la que hace este importante trabajo ahí en Puerto Vallarta; por eso siempre la apoyamos en todas las ideas locas que hace.