Estados
Ver día anteriorJueves 9 de abril de 2026Ediciones anteriores
Servicio Sindicado RSS
Crece tensión en San Pedro el Alto por incursión armada de grupo de Teojomulco
Corresponsal
Periódico La Jornada
Jueves 9 de abril de 2026, p. 30

Oaxaca, Oax., Habitantes de San Pedro el Alto denunciaron que pobladores de Santa María Lachixio y Santo Domingo Teojomulco, con apoyo de grupos armados, se adueñaron de la zona limítrofe con esas demarcaciones, con lo que se ha reactivado un conflicto agrario que ya cumple más de seis décadas.

Denunciaron que esta incursión violenta, antenoche, se da ante lo que consideran una “omisión criminal” del gobierno estatal, encabezado por el morenista Salomón Jara.

Explicaron que el conflicto resurgió el 30 de marzo, cuando tres comuneros de San Pedro el Alto que realizaban labores de sanidad forestal para el control de plagas, fueron interceptados y retenidos por habitantes de Lachixio.

Por cuatro días las víctimas permanecieron privadas de la libertad en la cabecera municipal de Santa María, donde presuntamente fueron sometidas a actos de tortura.

Aunque históricamente la disputa legal es con Lachixio, los denunciantes alertaron que la comunidad de Santo Domingo Teojomulco ha intervenido activamente al azuzar a los pobladores de Santa María para escalar las agresiones.

El fondo de la disputa no es sólo la tierra, sino el control de los recursos naturales, expusieron los de San Pedro el Alto, que mantienen un modelo de aprovechamiento sustentable y conservación; mientras los grupos invasores buscan la explotación comercial de la madera mediante la tala indiscriminada.

La mayor preocupación, han dicho, se centra actualmente en la Ranchería de las Huertas, asentamiento de unas 200 personas, que hoy se encuentran bajo la amenaza directa de las armas. Las familias temen un desplazamiento forzado inminente, dado que el grupo armado se ha colocado estratégicamente en los accesos y áreas de trabajo de la zona en disputa.

Aunque las autoridades de San Pedro solicitaron la intervención de la Secretaría de Gobierno estatal tras la retención de los comuneros en marzo, la respuesta del gobernador Jara fue inexistente. Esta pasividad otorgó una “luz verde” implícita para que la toma del territorio se consumara con violencia, aseguraron.