Su visita a la isla fortalece los lazos entre dos figuras centrales de la canción latinoamericana
Jueves 9 de abril de 2026, p. 7
“En medio del endurecimiento de las sanciones contra la isla y el agravamiento de la crisis económica y energética, este viaje es una muestra de solidaridad con el pueblo cubano”, escribió en sus redes sociales el cantante y compositor brasileño, Chico Buarque, al anunciar su respaldo a Cuba mediante la grabación de Sueño con serpientes junto con el autor de esta emblemática canción, Silvio Rodríguez.
“Treinta y cuatro años después de su última visita a Cuba...”, empezó el mensaje, que se publicó anunciando su llegada a La Habana, ciudad que lo recibió en 1992.
La amistad de más de cinco décadas entre ambos artistas, figuras de la música latinoamericana, una vez más se fortalece con esta colaboración.
“La visita fortalece los lazos entre dos figuras centrales de la canción latinoamericana, históricamente vinculadas por afinidades estéticas y compromiso político en el continente”, finalizó la publicación.
Además de la música, Buarque y su esposa, la abogada Carol Proner, también donaron medicamentos esenciales al Ministerio de Salud cubano.
Hoy (jueves) empieza la grabación en el estudio de Silvio Rodríguez, ubicado en el municipio Playa, en La Habana.
Alquimia musical
De un lado, un piano de cola, convive con varios bancos. Del otro, en lo que podría ser un puesto de mando, se halla una enorme consola de audio, que asemeja un sofisticado laboratorio de alquimia musical. “Aquí trabajo”, dijo Rodríguez a este medio antes de comenzar la sesión fotográfica para la entrevista exclusiva publicada el mes pasado.
En aquella ocasión se le preguntó: ¿Qué le corresponde a la música, a la suya y a la de otros cantautores, en estos aciagos tiempos?
“Nunca me ha gustado dictar fórmulas. La vida es diversa y así la respeto. Creo que en Cuba predominan expresiones de calidad en todas las maneras de hacer música y versos. Claro que también hay puro y duro comercio, pero en general creo que predomina un compromiso con lo verdaderamente artístico. Y creo que eso es resultado de un país que puso la educación sin límites al alcance de todos sus hijos”, respondió el compositor cubano.
Pasaron nueve años para que Buarque regresara a los estudios de grabación, su más reciente álbum es Caravanas (2017), el cual marcó su regreso luego de seis años sin lanzar material nuevo. Ese disco se conforma de nueve temas, incluyendo colaboraciones familiares con sus nietos Chico Brown y Clara Buarque.
La literatura es otra variante creativa para el artista brasileño, quien es el primer músico en recibir el Premio Camões en 2019, galardón que reconoce a autores que enriquecen el patrimonio cultural de la lengua portuguesa.
Cárcel y exilio
Durante su discurso, mencionó que recibía esa distinción como un gesto de reparación para los artistas brasileños que fueron “humillados y ofendidos” en años recientes.
Su compromiso con los otros le costó cárcel, exilio y penurias económicas. Luego del golpe de Estado en Brasil en 1964, Buarque escribió sobre la situación y evitó la censura al usar analogías y juegos de palabras.
Su actividad política y su colaboración con cineastas, dramaturgos y otros músicos en trabajos que protestaban contra la dictadura militar de Brasil le valió ser arrestado en 1968 y lo movió al exilio a Italia en 1969.
A su regresó a Brasil en 1970, escribió más temas contra la dictadura, entre la que destaca Cálice (1973), junto con Gilberto Gil. Otra canción de protesta es A pesar de você, la cual se convirtió en el himno del movimiento democrático. Con 100 mil copias vendidas, ese sencillo fue censurado y todas las copias fueron retiradas del mercado.
La influencia de Chico Buarque en la música es innegable, considerado como un ícono de la música popular brasileña (MPB) cuya obra trasciende generaciones, es reconocida incluso más de 50 años después de sus primeros grandes éxitos.
Crítica social y resistencia
La crítica social y resistencia que incluyen sus canciones, especialmente en temas de la época de la dictadura militar brasileña como Construção, sirvió como ejemplo para explicar la manera en que el arte se convierte en una herramienta de resistencia, denuncia social y reflexión política.
La fusión musical que realiza en su obra, incluye ritmos latinoamericanos como la samba, la bossa nova y la MPB con elementos sinfónicos y de la percusión afrobrasileña, creando un sonido único que sigue inspirando a músicos contemporáneos.
Silvio Rodríguez lo nombra en su canción Quién fuera, también el cantante argentino Fito Páez lo hace en el tema Carabelas nada.
El álbum Chico Buarque en Español, lanzado en 1982, reúne varios de los éxitos más emblemáticos del cantante brasileño adaptados a ese idioma. Este disco permitió que su poesía y crítica social alcanzaran a un público más amplio en toda Hispanoamérica.
Otro gigante de la música latinoamericana que realizó una versión de Oh, ¿qué será? (compuesta originalmente en 1976 por Buarque), fue el músico neoyorquino de origen puertorriqueño Willie Colón, quien la “inmortalizó”y la incluyó en su álbum Fantasmas, lanzado en 1981 bajo el sello Fania Records.
El nuevo tema Sueño con serpientes junto con Silvio Rodríguez se escuchará próximamente en las principales plataformas de música.











