Miércoles 8 de abril de 2026, p. 9
El Senado aprobó ayer la expedición de la nueva Ley para el Fomento de la Inversión en Infraestructura Estratégica para el Desarrollo con Bienestar y reformas a la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria, cuya finalidad es promover el financiamiento público-privado en proyectos estratégicos, como el energético, sin que el Estado pierda el control sobre esas obras.
La propuesta, que fue remitida al Ejecutivo para su promulgación tras ser avalada por 84 votos a favor y 28 en contra del PAN y el PRI, plantea la utilización del ahorro de los trabajadores depositado en la Administradoras de Fondos para el Retiro (Afore) y la creación de Vehículos de Propósito Específico, como fideicomisos, que permitan aislar riesgos, emitir instrumentos bursátiles y canalizar ahorro institucional a infraestructura.
También se autoriza, por excepción y con autorización de la Secretaría de Hacienda, el inicio de procedimientos de contratación antes de contar con la suficiencia presupuestaria definitiva, debiendo tramitarse las adecuaciones previo al fallo. Asimismo, redefine el término gasto corriente estructural, para dejar fuera los programas sociales y los salarios del personal de educación, salud y seguridad pública.
La priísta Claudia Anaya reprochó a Morena que este es el dictamen más neoliberal que haya visto, pues dijo que se crean mecanismos similares a los Pidiregas de los 90 y se toma el dinero de las Afores para financiar proyectos de inversión mixta, cuando en el pasado la izquierda “puso el grito en el cielo” por la utilización de esos recursos en planes productivos.
Luis Alfonso Silva (PVEM) respondió que el documento no tiene medidas neoliberales, sino mecanismos de economía mixta que van a permitir que toda la infraestructura estratégica del país se desarrolle con un control del Estado, que es “lo les duele a ustedes”.











