Miércoles 8 de abril de 2026, p. 27
Pekín. La líder opositora taiwanesa, Cheng Li-wun, llegó ayer a China por invitación del presidente chino, Xi Jinping, en lo que la funcionaria calificó como un “viaje por la paz”.
La visita es la primera de un líder opositor taiwanés en una década y se produce antes de una reunión en la capital china entre Xi y el presidente estadunidense, Donald Trump, prevista para mayo.
Mientras tanto, el Parlamento de Taiwán, controlado por la oposición, ha frenado los intentos del gobierno de aprobar un presupuesto especial de defensa de 40 mil millones de dólares para financiar acuerdos de compra de armas con Washington y el desarrollo de la industria de defensa taiwanesa.
Antes de salir de Taipéi, la presidenta del partido Kuomintang declaró a los periodistas que Taiwán no debe escatimar esfuerzos para evitar la guerra y aprovechar cualquier oportunidad para promover la paz.
Unas cuantas decenas de partidarios y detractores de Cheng se presentaron en el aeropuerto de Taipéi, coreando consignas en su contra y sosteniendo pancartas.
Viaje por la paz
“Creo que, a través de este viaje por la paz, todos están aún más ansiosos por ver la sinceridad y la determinación del Comité Central del PCCh de utilizar el diálogo y el intercambio pacíficos para resolver todas las posibles diferencias entre las dos partes”, añadió usando las siglas del Partido Comunista de China.
Una portavoz de la cancillería china manifestó que las relaciones con Taiwán forman parte de los asuntos internos del país.
“La oposición de China a los vínculos militares entre Estados Unidos y Taiwán es constante y clara”, dijo la portavoz Mao Ning.











