Miércoles 8 de abril de 2026, p. 18
La industria de autopartes en México inició una fase de recuperación tras el impacto que causaron los aranceles impuestos al comienzo de la segunda administración de Donald Trump, con señales de crecimiento desde la segunda mitad del año pasado y un cambio en la dinámica de las cadenas de suministro en Norteamérica, afirmaron representantes del sector.
En conferencia, el presidente de la Industria Nacional de Autopartes (INA), Francisco González, explicó que el sector enfrentó un periodo de ajuste ante la incertidumbre generada por las nuevas condiciones comerciales, pero logró adaptarse de manera gradual.
“Tuvimos un problema de salud el año pasado, cuando empezaron a entrar los arancel, pero poco a poco fue mejorando la situación y a partir de julio y agosto volvimos a crecer”, indicó.
Aunque el balance anual es negativo, el dirigente precisó que la tendencia cambió en la segunda mitad del año, cuando comenzó a observarse una recuperación sostenida, en paralelo con la adaptación a las reglas del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
El entorno comercial, afirmó González, abrió oportunidades para fortalecer la producción regional. Los aranceles que México ha aplicado a importaciones de países con los que no tiene acuerdos comerciales han incentivado la integración de la industria en Norteamérica, lo que permite avanzar en el cumplimiento de las reglas de origen del T-MEC.
René Mendoza Acosta, presidente de la Cadena de Proveedores de la Industria en México, afirmó que el sector se está reconfigurando debido a la relocalización (nearshoring) y la revisión del T-MEC. Identificó dos fuerzas principales: el fortalecimiento del contenido regional y el encarecimiento de importaciones provenientes de Asia.
Destacó que este proceso ya se refleja en decisiones de armadoras y proveedores, así como en una búsqueda más intensa de insumos en el país. Entre enero y marzo de 2026, dicha diversificación creció 18 por ciento, con una bolsa de negocio estimada en 8 mil 867 millones de dólares. “El mercado no está disminuyendo; está cambiando hacia proveedores en México”, afirmó.
De cara a la revisión del tratado, González advirtió que la competencia ya no se limita a autopartes tradicionales, sino a componentes de mayor valor agregado como baterías, electrónica y software. “Si elevamos rápidamente el contenido regional en componentes de alto valor, consolidaremos nuestro liderazgo en la nueva movilidad”, señaló.











