Miércoles 8 de abril de 2026, p. 17
El encarecimiento de los fertilizantes, mayor a 50 por ciento, se trasladará a los alimentos, mientras el aumento de los precios del petróleo por la guerra en Irán aumentará el costo del transporte, y el efecto dominó lo resentirá el consumidor, afirmó el área de análisis de Skandia.
Durante el seminario en línea Financial Talks: el entorno económico está cambiando constantemente, Juan Sebastián Restepo, gerente de inversiones de Skandia México, advirtió que el cierre del estrecho de Ormuz, por donde atraviesa una cuarta parte del petróleo del mundo, ya se está reflejando en una mayor inflación.
“Con el alza de los precios del petróleo, el aumento de la gasolina y del diésel es inminente, lo que encarece el transporte. Mientras, los fertilizantes se han encarecido más que el propio petróleo.”
Por su parte, Alejandro Díaz, subdirector de manejo de activos de Skandia México, explicó que el gobierno federal está tratando de minimizar el efecto inflacionario, principalmente en la gasolina Magna; sin embargo, con el diésel y otros energéticos no se ha logrado ese beneficio. Recordó que 80 por ciento de los bienes que se venden en el país son transportados por carretera en vehículos que consumen diésel.
“Es una bolita que se está trasladando al consumidor final o lo tiene que absorber la empresa. El gas natural también ha subido y es un costo adicional que impacta en la generación de energía eléctrica.
“Si se suman los fertilizantes, se genera una inflación por arriba de lo que se venía registrando, cercana a 3.5 por ciento en 2025, a 4 por ciento y más arriba si el estrecho de Ormuz permanece cerrado unas semanas más.”
Hasta ahora “se ha presentado una especie de pacto para mantener los precios de la gasolina estables al menos por un tiempo. Pero si pasa más tiempo y este pacto se tiene que modificar, se pueden esperar repercusiones en cascada”, alertó el especialista.












