Martes 7 de abril de 2026, p. 25
Washington. La Suprema Corte de Estados Unidos zanjó ayer el camino para que el Departamento de Justicia proceda a la desestimación de una causa penal en la que Steve Bannon, un influyente aliado del presidente Donald Trump, fue condenado tras desobedecer una citación del Congreso.
Los magistrados anularon la decisión de un tribunal inferior de confirmar la condena de Bannon de 2022 por negarse a entregar documentos o a testificar ante una comisión del Congreso que investigaba el ataque del 6 de enero de 2021 al Capitolio por parte de seguidores de Trump.
El Departamento de Justicia de Trump, al instar a la Suprema Corte a anular la decisión del tribunal inferior, comunicó a los magistrados en los escritos judiciales que ha determinado que la desestimación del caso de Bannon “redunda en interés de la justicia”. El departamento ya había presentado una moción para desestimar el caso en primera instancia.
Después de que la Suprema Corte denegó en junio de 2024 la solicitud de Bannon de permanecer fuera de prisión mientras se tramitaba su recurso, cumplió una condena de cuatro meses en un centro federal de baja seguridad en Danbury, Connecticut.
La Corte, en una breve orden sin firmar, devolvió el caso al tribunal inferior para que lo reconsiderara “a la luz de la moción pendiente para desestimar la acusación”.
Un largo historial tras el asalto al Congreso
Bannon fue declarado culpable por un jurado en Washington de dos cargos de desacato al Congreso por no proporcionar documentos ni testificar ante un comité de la Cámara de Representantes, liderada por los demócratas, que investigaba el asalto al Capitolio.
Los alborotadores habían intentado impedir la certificación por parte del Congreso de la victoria electoral del demócrata Joe Biden sobre Trump en la fallida campaña de relección del republicano en 2020.
Bannon calificó la investigación del comité de la Cámara de Representantes y los cargos presentados contra él por el Departamento de Justicia durante la presidencia de Biden de motivados políticamente.
Bannon, de 72 años, fue asesor clave de la campaña presidencial de Trump en 2016 y su estratega jefe en la Casa Blanca en 2017, durante el primer mandato de Trump, antes de que se diera una ruptura entre ambos que posteriormente se resolvió.
Salió de prisión una semana antes de la victoria de Trump sobre la demócrata Kamala Harris en las elecciones de 2024.
Bannon ayudó a articular el populismo de derecha “América Primero” y la oposición a la inmigración que ha contribuido a definir la presidencia de Trump. Ha desempeñado un papel fundamental en los medios de comunicación de derecha y ha promovido causas y candidatos de de esa ala, tanto en Estados Unidos como en el extranjero.











