Martes 7 de abril de 2026, p. 23
Estambul. La guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán ha llevado a decenas de empresas con operaciones en el golfo Pérsico a plantearse trasladar parte de su actividad al nuevo centro financiero de Estambul (IFC), respaldado por el Estado, declaró el director ejecutivo del complejo, Ahmet Ihsan Erdem.
El centro, un conjunto de rascacielos acristalados inaugurado hace tres años en la parte asiática de la ciudad, alberga actualmente al banco central, entidades crediticias estatales y organismos reguladores financieros, y ofrece incentivos como exenciones del impuesto de sociedades durante los primeros 10 años.
Está previsto que más instituciones estatales se trasladen al complejo, inaugurado por el gobierno turco mediante su fondo soberano como contrapeso al centro financiero de la parte europea.
“Debido al aumento de las tensiones regionales, en el pasado mes hemos mantenido reuniones con más de 40 empresas, la mayoría de ellas con sede en Asia Oriental y los países del Pérsico”, declaró recientemente a Reuters el director ejecutivo, Ahmet Ihsan Erdem, en la sede del IFC, ya que las empresas consideran trasladar parcialmente sus operaciones o expandirse en Turquía.
Ya se habían programado unas 15 reuniones con posibles empresas antes de la guerra, señaló Erdem. “Los acontecimientos regionales han intensificado estos contactos”, afirmó.
La guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán comenzó hace más de un mes y Teherán respondió a los ataques golpeando objetivos en todo el Pérsico. Algunas entidades financieras de la zona han ordenado a su personal trabajar desde casa, mientras el gigante bancario HSBC cerró todas sus sucursales en Qatar hasta nuevo aviso.
Las conversaciones involucran a empresas de Malasia, Japón, Singapur, Corea del Sur y Hong Kong.











