Hay agravios que salvan
a primera afrenta ocurrió allá por 2002, cuando los dueños y federativos decidieron que los estadios de Estados Unidos debían ser la casa del Tri, haciéndolo jugar en aquel país más de 90 por ciento de sus partidos, a través del convenio con SUM (Soccer United Marketing, vigente hasta 2028). A partir de entonces, la afición mexicana se quedó sin selección; tenía una en el papel, pero le era casi ajena… Ahora, de cara al Mundial que inicia el 11 de junio, ocurre el segundo agravio: el representativo tricolor jugará en su país a precios prohibitivos. El fanático de a pie no podrá ir a verlo; lo harán quienes asisten a la Fórmula 1, los que puedan pagar un boleto nomás por ser cool, por estar ahí.
Pero con tan buena suerte que tras el amistoso México-Portugal, el fanático ordinario acaba de comprobar que la diosa Fortuna lo cobija, a él y a su bolsillo. Lo cuida de tener una muerte insólita buscando a lo desesperado un baño para vaciar la vejiga en un estadio que, aunque remozado, es tan añejo y laberíntico que parece tumba egipcia; infuncional, plagado de kilométricas rampas… Lo cuida de dilapidar su dinero en bebidas y antojitos insípidos a precio de oro, de gastar miles de pesos en un boleto donde la visibilidad hacia la cancha es mala, peor tantito si decidió echar la casa por la ventana y adquirir un asiento en primera fila: sólo mirará las espaldas de los fotógrafos.
El ingreso al estadio caótico, el Internet no funciona, así que no podrá enviar al momento la selfie al compadre, a los godinez del trabajo, a la novia ¡qué frustración!… Lo único bueno es que, como aún no se habilita el estacionamiento y quién sabe si estará listo para junio, la gente puede usar ese peregrinaje de salida para hacerse una terapia, para enfriar los ánimos, total, es el fascinante futbol, sí, pero que sufran otros… Que llore quien hizo la multimillonaria inversión y que empeñó su alma al diablo, mejor dicho a Banorte, para tan cuestionables resultados, pues por más que facture, quizá apenas termine tablas… Y ese graderío rojo encendido… si hasta parece casa del Toluca.
En cuanto al equipo, resulta que es el Tri más cosmopolita jamás visto, con casi media docena de futbolistas no nacidos en el país. Arguyen que Alemania, Inglaterra, Francia, etc., tienen equipos plagados de jugadores de ultramar y de otras naciones, pero esas naciones tienen una población menor y envejecida. Aquí, con 130 millones de habitantes casi nadie se ocupa de la juventud, de darle cauce al talento, se van por la fácil, por la labor del pirata Andrés Lillini, le pagan para ir a robar el trabajo de otros, a rastrear con lupa cualquier lazo con México para sumarlos a las filas de la mediocre Liga Mx.
En el historial de naturalizados el único que hizo diferencia fue Sinha, en Alemania 2006, captado por Ricardo LaVolpe. Los mismos brasileños no tardaron en apodarlo maozinha, manita, porque parecía que enviaba el balón con la mano, medido, exacto. Los demás han sido del montón… Álvaro Fidalgo y Germán Berterame están en la medianía, algo mejor ofrece el colombiano Julián Quiñones… En síntesis, Portugal y Bélgica hicieron por América un tour tibio, enseñaron pocas armas, ni la mitad del arsenal que afinan para el Mundial, no obstante, el par de empates logrado por el Tri puso contentos a los soñadores; consideran tersa la primera fase: Sudáfrica, Corea del Sur y República Checa. Muchos jilgueros ya ven el vaso medio lleno.
México participa en 2026 porque es anfitrión –tendrá apenas 13 partidos contra 78 que se verificarán en Estados Unidos–, pero para la próxima que vaya tomando nota de las amargas lágrimas de Italia tras quedar fuera de la Copa, siquiera la azzurra ya probó las mieles de un título, acá siempre se trata de ir de relleno, a hacer bulla. El Tri nunca es candidato, ni lo será… La organización Euroconsumers demandó a Gianni Infantino y a la FIFA por los precios estratosféricos del boletaje y su abusivo monopolio, bien hecho. En cambio acá le cedieron todas las ganancias y hasta lo exentaron de pagar impuestos… El Clausura 2026 es un desbarajuste: perdieron Tigres, Toluca, Cruz Azul… América no pudo contra Santos ni Monterrey ante San Luis. De locos.











