Piden que ya se realice la audiencia inicial // Rinden homenaje a fallecidos
Lunes 6 de abril de 2026, p. 30
A un año de la muerte del fotoperiodista Miguel Ángel Rojas Hernández, sus familiares denunciaron que no hay justicia en el caso, ya que continúa sin judicializarse la carpeta de investigación debido a la interposición de diversos amparos que han retrasado el proceso. Ante ello, reiteraron su exigencia de que se lleve a cabo la audiencia inicial.
En un templete instalado afuera del parque Bicentenario, como parte un evento musical para recordar a Miguel y a Berenice Giles, quienes perdieron la vida el 5 de abril de 2025 tras caerles encima una estructura metálica durante el festival Axe Ceremonia, sus familiares leyeron distintos pronunciamientos.
Su madre, Graciela Hernández, sostuvo: “Nos han tratado bien, sí, pero la judicialización no ha llegado; eso duele y también indigna. Hay empresas que siguen ganando dinero, que siguen actuando como si no tuvieran responsabilidad. La propia Fiscalía General de Justicia dijo que ya hay elementos para imputar, entonces, qué estamos esperando, por qué no se ha llevado a cabo la audiencia; no entiendo de tecnicismos, pero sí entiendo algo muy simple: si no hay audiencia, no hay justicia”.
Asimismo, señaló que su hijo no murió por una casualidad o un accidente inevitable, sino porque “alguien decidió que la seguridad podía esperar, porque se privilegió el dinero antes que la vida”.
En su oportunidad, su padre, Miguel Ángel Rojas, indicó que “a lo largo de este año hemos escuchado muchas excusas, explicaciones, intentos de decir que fue un accidente”; sin embargo, lo que pasó “fue el resultado de omisiones, de cadenas de errores que nunca debieron ocurrir”. Agregó que no descansarán “hasta que se sepa la verdad y haya consecuencias”.
Su hermana Diana se quejó de que ni siquiera se haya podido iniciar un proceso debido a los recursos interpuestos, y mencionó que el anticoncierto “Por lxs que ya no están, lxs que sí y lxs que vendrán” no fue un evento cultural en el sentido tradicional, sino “una intervención, una ruptura y denuncia”.
En entrevista, señaló que el evento, que incluyó un performance y la participación de 18 artistas independientes, buscó no sólo rendir un homenaje a los jóvenes fallecidos, sino también visibilizar las condiciones precarias que enfrentan quienes trabajan en los espectáculos.











