n la contribución pasada ( La Jornada, 18/03/2026) examinamos las recientes “dos sesiones” llevadas a cabo en China en marzo de 2026; se trata de las instituciones que se reúnen anualmente para monitorear la economía en el corto plazo. En estas dos sesiones, de igual forma, se presentó y aprobó el XV Plan Quinquenal (2026-2030) en la XIV Asamblea Popular Nacional, máximo órgano legislativo. Se trata del instrumento de planeación en el mediano plazo más importante de China, además de otros instrumentos de largo plazo.
El texto, dividido en 18 apartados y 62 capítulos, es significativo para comprender los principales objetivos socioeconómicos domésticos e internacionales de China en el mediano plazo (2026-2030). ¿Cuáles son algunas de sus prioridades (invitando a los lectores a realizar una lectura completa del texto)?
Primero. El ambicioso documento es coherente con el anterior plan quinquenal y enfatiza en sus primeros nueve apartados principalmente aspectos económicos. Con base en el “marxismo-leninismo, el pensamiento de Mao Zedong y la teoría de Deng Xiaoping (la Triple Representatividad)”, el XV Plan Quinquenal destaca la reforma y apertura, modernización y el desarrollo de “alta calidad” con características chinas implementadas desde hace más de una década con el objetivo de mejorar la calidad de vida de su población; las medidas históricas y recientes, desde esta perspectiva, han sido exitosas para “construir un país socialista moderno”. El XV Plan Quinquenal resalta el desarrollo tecnológico, la ciencia, la tecnología y la innovación, explícitamente vinculados con la educación y el “desarrollo verde”.
Segundo. Es llamativo entonces el esfuerzo que China realizará en el escalamiento tecnológico, habiendo ya logrado significativos avances en el siglo XXI, y desde una perspectiva económica “transversal”, es decir, introduciendo la innovación tanto en industrias tradicionales, particularmente en cadenas globales de valor emergentes y futuras, tanto industriales como en los servicios. En estos rubros China explícitamente buscará reforzar y consolidar su “liderazgo de los estándares nacionales” en “industrias claves” como acero, petroquímicos y la naviera, información digital, equipo mecánico y en la expansión de la proveeduría de la industria ligera y textiles; la industria de la construcción y la renovación tecnológica y escalamiento de la manufactura verde y de la manufactura orientada hacia los servicios son también objetivos relevantes bajo el rubro de “industrias tradicionales”. En las innovaciones originales en (nuevas) tecnologías disruptivas, el apartado 3 señala explícitamente “ganar la batalla” en tecnologías avanzadas y la aplicación de resultados disruptivos de frontera: inteligencia artificial, tecnología y ciencia cuántica, fusión nuclear, prevención de enfermedades, exploración marítima, terrestre, polar y espacial, así como un escalamiento sistemático del nivel de investigación en estas áreas mediante financiamiento a laboratorios y jóvenes talentos (“mejoría de la capacidad sistémica de innovación”). Varios de estos proyectos se plantean hasta 2035 (y más allá del periodo 2026-2030).
Tercero. El XV Plan Quinquenal también aborda aspectos como “la cultura socialista”, “el desarrollo de alta calidad de la población” (incluyendo temas específicos como la salud, el sistema de seguridad social y la educación y el aumento de los niveles de fertilidad) y particularmente la “transición verde del desarrollo económico y social” (apartado 13). La reducción de las emisiones de carbono tiene como objetivo integrarse a los esfuerzos tecnológicos arriba señalados, mejorar la calidad de vida de su población y lograr avances y liderazgos internacionales en la innovación, todo lo anterior también como “impulsores” del desarrollo de alta calidad propuesto para 2026-2030 e incluso periodos posteriores. Es decir, la transición energética y “verde” se considera un elemento fundamental para restructurar la economía china en el mediano y largo plazos, tanto en sectores tradicionales como en nuevas cadenas globales de valor en las que China busca explícitamente el liderazgo global.
Cuarto. Los últimos dos apartados del XV Plan Quinquenal abordan explícitamente el área internacional. Por un lado, señalan la continuación de la estrategia de “Un país, dos sistemas” en su relación con Hong Kong, así como su relación integral con Taiwán. También en el apartado 7 se propone continuar con la Iniciativa de la Franja y la Ruta como el principal instrumento de cooperación con el Sur Global, ahora explícitamente buscando elevar a la iniciativa con “alta calidad” y “alinear las estrategias de desarrollo” entre las naciones y la cooperación práctica con el Sur global. La promoción de una “comunidad de futuro compartido para la humanidad” y los proyectos de infraestructura propuestos en la Iniciativa de la Franja y la Ruta continuarán siendo elementos cruciales de la cooperación internacional de China, todo lo anterior en el marco de las cuatro iniciativas globales propuestas por China desde 2021.
El XV Plan Quinquenal de China representa un esfuerzo profundo y sistemático para encauzar a su socioeconomía hacia objetivos ambiciosos durante 2026-2030 e incluso hasta 2035 en varios rubros. El énfasis en nuevas tecnologías disruptivas y su creciente liderazgo serán aspectos a los que habrá que dar seguimiento en los siguientes años y con certeza tendrán efectos de la mayor envergadura en la confrontación sistémica con Estados Unidos y en las importaciones de América Latina y el Caribe, así como de México.
¿Será?
* Profesor del Posgrado en Economía y Coordinador del Centro de Estudios China-México de la UNAM











