Opinión
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Negocios y empresas

La geografía

M

uchas veces, los conquistadores no valoran adecuadamente la geografía. Los grandes estrategas revisan mapas y estados del clima, analizan distancias a recorrer y formas de superar obstáculos, pero pierden de vista detalles de montañas, ríos, estrechos y mares que no se encuentran en su camino. Así se han perdido mil batallas a lo largo de la historia.

Desde Zun Tzu en El arte de la guerra y Maquiavelo en El príncipe se sabe que poner el mayor cuidado en los detalles geográficos es básico para el triunfo. Quienes controlan los lugares estratégicos pueden dominar al enemigo, aunque este último cuente con más hombres y el armamento más sofisticado.

El caso de Afganistán es representativo de esta problemática: tanto Estados Unidos como Rusia perdieron sus guerras contra este pobre país por no tomar en cuenta adecuadamente la geografía. Lo mismo sucedió con Estados Unidos en Vietnam y con Hitler y Napoleón en Rusia, donde perdieron hasta el modo de andar al despreciar el clima y las distancias.

La geografía de nuevo es clave en la actual guerra en Irán. Trump no contó con asesoría adecuada y dio por muerto al gobierno iraní desde el primer día del ataque, pero ese muerto goza de cabal salud, principalmente por el dominio que tiene sobre el estrecho de Ormuz.

El bloqueo de esa pequeña franja de mar mantiene el precio del petróleo por arriba de 100 dólares. Pero eso no es todo, ahora hay un nuevo problema por la incorporación de los hutíes, quienes dominan la capital y el norte de Yemen, y que planean cerrar el estrecho de Bad el Mandeb, un estrecho de mar, semejante al de Ormuz, de no más de 32 kilómetros de ancho y que une al mar Rojo con el golfo de Adén. Por esa ruta se transportan millones de barriles de petróleo de Arabia Saudita (país enemigo de los hutíes) y también por ese espacio se traslada la cuarta parte de contenedores del mundo, por lo que, ante el peligro, las grandes navieras y las aseguradoras toman medidas para desviar las embarcaciones por el lejano cabo de Buena Esperanza.

Al no tomar en cuenta la geografía, Estados Unidos generó un cuello de botella en el comercio mundial que se traducirá en escasez y en una creciente inflación. ¿Perderá Washington la guerra por esta gran falla estratégica?