Domingo 29 de marzo de 2026, p. 13
El sistema financiero mexicano se mantiene sólido y capaz de resistir crisis, incluso los efectos del conflicto bélico en Medio Oriente, señaló el Consejo de Estabilidad del Sistema Financiero (CESF).
En su sexagésima tercera sesión ordinaria, el CESF consideró que la economía mundial creció más rápido en el primer trimestre de 2026 que en el anterior, impulsada por las economías avanzadas.
No obstante, reconoció que el panorama global es incierto, sobre todo por la guerra en Medio Oriente; ante la incertidumbre, la mayoría de los bancos centrales mantienen una política monetaria cautelosa.
Reconoció que a pesar de que 2026 se inició con una estabilidad relativa y sesgos positivos en los mercados financieros globales, la volatilidad repuntó de manera significativa a finales de febrero debido al conflicto armado.
Persiste incertidumbre considerable sobre la duración, magnitud y alcance del enfrentamiento, así como sobre sus efectos en los precios de los energéticos, las cadenas de suministro, la inflación y la actividad económica mundial.
Esta incertidumbre, destacó, ha disminuido el apetito por activos de mayor riesgo, y las implicaciones para el sector energético introducen un nuevo elemento de complejidad en el panorama macroeconómico. Por lo que las condiciones financieras globales mostraron una restricción considerable durante el primer trimestre.
A pesar de este contexto, el sistema financiero mexicano mantiene, en conjunto, solidez y resiliencia, lo que le permite absorber choques y funcionar de manera adecuada, “incluso ante escenarios adversos”.
Esto se debe a que la banca comercial cumple con creces los requerimientos mínimos regulatorios de capital y liquidez. Precisó que aunque algunos intermediarios no bancarios muestran indicios de riesgo, la exposición de la banca múltiple es baja en comparación con su capital, por lo que no se observan señales preocupantes para el sistema.
Recordó que los mercados financieros en México han seguido las tendencias globales, pues el peso se depreció casi uno por ciento frente al dólar en el mes reciente, revirtiendo el fortalecimiento observado de diciembre a febrero pasado.
Por otra parte, las tasas de interés de los valores gubernamentales bajaron en el corto plazo y subieron en el mediano y largo plazos. Los principales índices bursátiles ganaron alrededor de 6 por ciento en el mismo periodo. La actividad económica nacional mostró menor dinamismo en el primer trimestre, pero se espera una mejora gradual respecto al año pasado y la calificación crediticia soberana se mantiene en grado de inversión.












