El acuerdo con Santander favorece su conservación y difusión, reiteraron a La Jornada fuentes cercanas a la familia Zambrano
Domingo 29 de marzo de 2026, p. 2
La llamada Colección Gelman de arte moderno mexicano que supera las 200 obras, “es y seguirá siendo propiedad de la familia Zambrano, lo que garantiza que ésta seguirá siendo una colección de propiedad mexicana”. El acuerdo que se firmó con Fundación Banco Santander es “exclusivamente para su administración”, reiteraron a La Jornada fuentes cercanas a una de las dinastías empresariales más influyentes de Monterrey, Nuevo León.
Ellos narran que el acervo, del que hoy se exhiben “obras emblemáticas” en el Museo de Arte Moderno (MAM), tuvo su punto de partida en 1943 cuando Diego Rivera realizó el retrato de Natasha Gelman por encargo de ella y su marido, Jacques. Tras la muerte de este último en 1986, Natasha continuó ampliando el acervo de obras con la asesoría del curador estadunidense Robert R. Littman, a quien designó albacea y legatario.
Después del fallecimiento de Natasha en 1998, Littman creó la Fundación Vergel para administrar la colección a partir de 1999. Bajo esa figura, el conjunto incorporó nuevas piezas de arte moderno y contemporáneo mexicano, algunas de arte europeo, además de otras obras relevantes.
“En 2023, la familia Zambrano hizo un convenio con el señor Littman (legítimo propietario de la colección, de acuerdo con lo que determinó la justicia mexicana) para adquirir la Colección Gelman de arte moderno mexicano, con el propósito de regresar este patrimonio a manos mexicanas y facilitar su disfrute por el público nacional. El acervo incluye 10 óleos de Frida Kahlo, así como piezas de Diego Rivera, José Clemente Orozco, David Alfaro Siqueiros, Rufino Tamayo, María Izquierdo, Francisco Toledo, Carlos Mérida y Gunther Gerzso, entre otros artistas reconocidos.
“Hoy, por primera vez en casi 20 años, la Colección Gelman está siendo exhibida en México y puede ser apreciada en el país, en el Museo de Arte Moderno de Chapultepec, donde ya la han visitado más de 50 mil personas.”
Los recientes días, y a pesar de que tanto el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (Inbal) como grupo Santander y los propietarios de la Colección Gelman, han explicado que las obras no se irán de manera definitiva del país, algunas personas insisten en que no les queda claro el tema y que el grupo bancario se llevará el acervo a España.
Personas cercanas a la familia Zambrano dijeron a este diario que, “como ha ocurrido en el pasado, la familia desea que la Colección Gelman sea exhibida, además de en México, en los museos más importantes del mundo, y así mostrar a la comunidad internacional una colección con lo más representativo de la cultura mexicana”.
De nueva cuenta aclaran que “el acuerdo de la familia Zambrano y la Fundación Santander se dio para garantizar la conservación y difusión de la Colección Gelman; la familia Zambrano firmó un acuerdo con Fundación Banco Santander exclusivamente para su administración. Con base en este convenio, la Fundación Santander asumirá tareas de protección, logística y colocación en museos dentro y fuera del país.
“De manera paralela, existe un acuerdo con el Inbal para que supervise el estado físico de las obras mediante inspecciones antes y durante su traslado y en cualquier sede donde se exhiban. Para lograr la difusión de las obras en todo el país y en varios museos del mundo, el Inbal otorgó los permisos de exportación temporal conforme a lo que establece la legislación mexicana, además de vigilar el retorno periódico a México de dicho acervo, conforme a la legislación vigente y a los permisos correspondientes.
“Todos los gastos de administración y supervisión serán cubiertos por la Fundación Santander, pero los propietarios de la Colección son y seguirán siendo la familia Zambrano, lo que garantiza que ésta siga siendo una colección de propiedad mexicana”, insistieron.
El 24 de marzo, La Jornada difundió el comunicado de Santander en el que desmiente “versiones difundidas en redes sociales y otros medios” y afirma que “no se realizará un traslado definitivo” de la Colección Gelman fuera de México.
La institución también explicó lo que ahora confirman fuentes cercanas a la familia Zambrano, que sólo se encargan “de la gestión del conjunto de obra tras el acuerdo que concretaron con los coleccionistas mexicanos”.
Hicieron hincapié en que el convenio “no implica, en ningún caso, ni la adquisición ni el traslado definitivo de la colección fuera de México” y manifestaron su respeto puntual a “la legislación mexicana, en particular lo que estable la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos”.
Al concluir su estancia en el MAM, las obras de la Colección Gelman que se presentan en la exposición Retratos modernos viajarán a España para inaugurar una muestra el 22 de junio en el centro cultural Faro Santander, en Santander.
De acuerdo con Marisol Argüelles, directora del museo y curadora de la exposición junto con Carlos Segoviano, la muestra está centrada en el núcleo original de la Colección Gelman, de 95 obras, que el matrimonio reunió entre 1941 y 1998. Sin embargo, “también consideramos obras que se incorporaron al acervo en años posteriores al fallecimiento de Natasha. Esta decisión responde al interés de replicar en la medida de lo posible la forma en que la colección fue creciendo, siguiendo el espíritu de sus fundadores, su sensibilidad estética y un gusto personal en torno al arte mexicano”.












