Alireza Tangsiri “tenía mucha sangre en sus manos”: Benjamin Netanyahu
Viernes 27 de marzo de 2026, p. 23
Jerusalén. Al ingresar en su vigésimo séptima jornada la guerra, en Jerusalén resonaron ayer explosiones, mientras que al anochecer, y durante un temporal de lluvia, en Teherán y la ciudad de Karaj se reportaron bombardeos, informaron ayer The Guardian y The Jerusalem Post.
El ministro israelí de Defensa, Israel Katz, aseguró que Alireza Tangsiri, comandante de las fuerzas navales del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI), fue abatido junto a “varios oficiales”, sin precisar sus identidades. Dijo que era el “responsable directamente” del bloqueo del estrecho de Ormuz y añadió que la ofensiva es “una muestra de apoyo” a Estados Unidos para la reapertura del corredor marítimo.
Tras el bombardeo contra la ciudad de Bandar Abbas (sur iraní), las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) insistieron en que Tangsiri “supervisaba las actividades terroristas marítimas del régimen y coordinaba las fuerzas militares iraníes en el golfo Pérsico”, vinculándolo con “ataques contra petroleros y mercantes” en la zona marítima.
En la operación militar también fue “eliminado” el jefe de inteligencia de la armada de la CGRI, Behnam Rezaei, a quien Tel Aviv describió como el “central” en la “recopilación de inteligencia sobre países de la región”. Teherán no emitió comentarios sobre las afirmaciones israelíes.
En un videomensaje, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, prófugo de la Corte Penal Internacional, advirtió que continuarán atacando objetivos iraníes “con toda su fuerza” al mismo tiempo que aplaudió la eliminación de Tangsiri, de quien aseguró: “tenía mucha sangre en sus manos”.
“Continuamos atacando enérgicamente los objetivos del régimen terrorista iraní”, agregó, además de hacer hincapié en que la operación militar contra el comandante del CGRI “es otro ejemplo de la cooperación entre nosotros y nuestro amigo Estados Unidos, con el objetivo común de alcanzar los objetivos de la guerra”.
El almirante Brad Cooper, principal comandante militar de Washington en Medio Oriente, estimó que la muerte de Tangsiri hace que la región sea “más segura”, tras indicar que todos los iraníes que sirven en la marina del CGRI deberían “abandonar sus puestos y regresar a sus hogares a fin de evitar cualquier riesgo adicional de heridas o muertes innecesarias”.
Moviliza Irán más de un millón de combatientes
Más de un millón de combatientes iraníes han sido movilizados ante la posibilidad de un enfrentamiento terrestre con las fuerzas estadunidenses, reportó Tasnim luego de difundir un video donde se muestra a mujeres iraníes armadas en la ciudad de Iranshahr preparándose para la batalla.
“Estados Unidos quiere abrir el estrecho de Ormuz con tácticas suicidas y autodestructivas; nos parece bien. Estamos preparados tanto para que se ejecute su estrategia suicida como para que el estrecho permanezca cerrado”, declaró una fuente militar al medio semioficial iraní. El viceministro de Salud de Irán, Ali Jafarian, saldó en mil 937 los muertos en Irán y calculó entre 600 y 800 las bajas estadunidenses.
Sin detallar en qué zonas marítimas patrullarán, Washington desplegó lanchas rápidas no tripuladas para vigilar el mar iraní como parte de sus operaciones, indicó el Pentágono, siendo ésta la primera vez que Estados Unidos confirma el uso de tales embarcaciones en un conflicto activo.











