Jueves 26 de marzo de 2026, p. 24
Madrid. La población de Líbano “se queda sin atención médica” ante el recrudecimiento de los ataques perpetrados por Israel en el marco de la ofensiva lanzada junto a Estados Unidos contra Irán y en respuesta al lanzamiento de proyectiles por parte del partido-milicia chiíta Hezbollah, denunció Médicos Sin Fronteras (MSF).
La organización exigió en un comunicado “protección a la población civil y dar garantías de seguridad al personal médico y las estructuras sanitarias”, y pidió el fin de “todas aquellas medidas que causan el desplazamiento forzoso de más de un millón de personas”.
En cuatro semanas de hostilidades Líbano sufrió 63 ataques contra hospitales, 40 trabajadores sanitarios fueron asesinados y 91 heridos.
“El personal del hospital de Nabatiye, que decidió seguir trabajando allí, llevan semanas “soportando esta situación, con poco descanso y ante el peso de una presión y un miedo constantes”, mientras reciben “grandes cantidades de heridos”, explicó la coordinadora médica de MSF, Luna Hammad.
El secretario general de la Organización de Naciones Unidas (ONU), Antonio Guterres, advirtió que la guerra en Medio Oriente está “fuera de control” y resaltó que cuanto más se prolonguen los combates, mayor será el sufrimiento humano y económico.
Llamó a Hezbollah a que deje de lanzar ataques contra Israel, y a Tel Aviv que detenga sus operaciones militares en Líbano. “El modelo de Gaza no debe replicarse”, advirtió.
De igual manera, el presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa, apoyó la decisión de las autoridades libanesas de prohibir las “actividades militares” de Hezbollah.
El jefe de Hezbollah, Naim Qasem, recalcó que negociar con Tel Aviv bajo fuego equivaldría a “una rendición” para Líbano.












