Alcanzan acuerdo autoridades y vecinos // Franeleros, otro motivo
Jueves 26 de marzo de 2026, p. 34
Por años, las calles de las colonias Tabacalera y San Rafael, en la alcaldía Cuauhtémoc, han dejado de funcionar como vías de paso para convertirse en estacionamientos a cielo abierto. Autos formados en doble fila desde la mañana hasta la noche, carriles cada vez más reducidos, saturación vehicular y franeleros en puntos estratégicos forman parte de un problema cotidiano en una zona rodeada de grandes edificios, comercios, teatros, escuelas, oficinas y avenidas principales.
Frente a ese panorama, vecinos han insistido en la necesidad de instalar parquímetros que permitan ordenar el uso de la vía pública. En una reunión de habitantes, autoridades de la Secretaría de Movilidad y de la alcaldía alcanzaron acuerdos para la instalación de 179 parquímetros en el cuadrante San Rafael y 74 en el triángulo Tabacalera.
Aunque en 2018 las autoridades intentaron instalar dichos dispositivos, los colonos aseguraron que en esa primera fase la empresa concesionaria nunca fue del todo identificada, hubo opacidad en el manejo de ingresos y al final, las colonias no recibieron beneficios tangibles.
Alfonso Rentería, presidente de La Voz de los Capitalinos, señaló que esta vez buscan que se les permita elegir a la empresa concesionaria y que 30 por ciento de los ingresos se destine a la colonia conforme lo establece la Gaceta Oficial. Parte de esos recursos, explicó, “será para que nos diagnostiquen nuestra situación de drenaje y agua”, infraestructura que, afirmó, lleva años sin renovarse.
En un recorrido realizado por este diario, se constató que en vialidades como Sadi Carnot y Valentín Gómez Farías la presencia de oficinas e instituciones provoca una ocupación constante de la vía pública. Sergio Romero consideró necesaria la instalación de parquímetros porque ahora “sólo dejan un carril para la circulación”, lo que complica el tránsito y afecta actividades cotidianas.
En calles que desembocan en avenida Insurgentes Centro, Joel Ramos y Alejandro Rangel señalaron que los días más complicados suelen ser los fines de semana, cuando la afluencia en teatros y restaurantes incrementa la presión por un lugar de estacionamiento. Añadieron que es cuando los franeleros aprovechan para cobrar desde 80 pesos en adelante para apartar lugares. “A todo mundo se le hace fácil dejar su carro e irse”, señalaron, ante la falta de regulación.












