Miércoles 25 de marzo de 2026, p. 10
En la reapertura del caso Colosio, el expediente judicial permanece desde hace cuatro meses sin que se desahogue la apelación que interpuso contra el auto de formal prisión Jorge Antonio Sánchez Ortega, quien se desempeñó en 1994 como agente del Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen) y ahora está sujeto a proceso por ser copartícipe del magnicidio. La Fiscalía General de la República (FGR) no menciona que se haya tratado de un complot.
Sánchez Ortega fue acusado en 2024 de haber disparado 2.4 segundos después que Mario Aburto Martínez contra Luis Donaldo Colosio Murrieta, entonces candidato del PRI a la Presidencia de la República. Inicialmente, un juez consideró improcedentes las pruebas del Ministerio Público. Desde noviembre enfrenta proceso penal.
De acuerdo con documentos del Poder Judicial de la Federación (PJF), en manos de La Jornada, la FGR estimó que al ex agente del Cisen se le consideró sospechoso y se “acreditó” la presunta responsabilidad debido a que huyó del lugar tras el atentado; tenía sangre de Colosio Murrieta en su ropa; dio positivo a la prueba de radizonato de sodio (indicativo de haber disparado un arma); su gran parecido físico con el asesino confeso, Mario Aburto Martínez, y dio positivo a mariguana en el examen toxicológico.
De acuerdo con las constancias del auto de formal prisión dictado en noviembre pasado por el juez cuarto de distrito en materia penal en Toluca, estado de México, Daniel Marcelino Niño Jiménez, se consideraron válidos los argumentos presentados por el Ministerio Público, entre ellos “la hipótesis de que el segundo disparo haya sido perpetrado por un segundo tirador”.
La FGR representó en un dibujo la manera en que presuntamente se encontraban hace 32 años los colaboradores y escoltas de Colosio Murrieta al término del mitin realizado en la colonia Lomas Taurinas, en Tijuana, Baja California, al momento del ataque. Ahí se menciona que cuando supuestamente Sánchez Ortega activó un arma (que no ha sido identificada por el Ministerio Público, según las constancias), se encontraba con una pierna semiflexionada, a la izquierda de Colosio Murrieta, mientras Aburto Martínez disparó desde el costado derecho del candidato priísta.
El juzgador valida lo señalado por la FGR “aun cuando no se haya percibido en video la participación del segundo tirador”, y determinó que “debe darse el mismo tratamiento jurídico que al sentenciado Mario Aburto Martínez, por su participación en los hechos”, esto es, ser juzgado por homicidio calificado con las agravantes de premeditación y alevosía, en la hipótesis de coautoría.












