Ofrece colaboración para enfrentar la escasez energética
Viernes 20 de marzo de 2026, p. 20
Pekín. China pidió ayer que se ponga fin al conflicto bélico en el golfo Pérsico, señaló que no debería verse afectada la seguridad de las vías navegables y afirmó que está dispuesta a colaborar con el sudeste asiático para hacer frente a la escasez energética, en un momento en que los mercados petroleros se tambalean por las perturbaciones en el suministro.
En tanto, el primer ministro de India, Narendra Modi, y el presidente de Francia, Emmanuel Macron, abogaron por la necesidad de reducir la tensión en Medio Oriente y retomar el diálogo.
Si bien la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán ha permitido a China presentarse como una superpotencia más fiable, los analistas señalan que el país se muestra cauteloso ante la incertidumbre del mercado energético mundial, sobre todo porque necesita los recursos que ha estado acumulando desde finales de la década de 2000 para impulsar el sector manufacturero que sustenta su economía.
Ayudar a los 700 millones de habitantes del sudeste asiático supondría un alivio muy bienvenido para los importadores de petróleo de la región, tras la orden de Pekín este mes de prohibir las exportaciones chinas de gasóleo, gasolina y combustible para aviones.
China también está restringiendo las exportaciones de fertilizantes, que dependen de subproductos del refinado de petróleo y gas, con el propósito de proteger su mercado interno.
“La situación en Medio Oriente ha perturbado la seguridad energética mundial”, dijo Lin Jian, vocero de la cancillería china. “Los países implicados deberían cesar inmediatamente las operaciones militares para evitar que la inestabilidad regional tenga un mayor impacto en el desarrollo económico mundial.”
Añadió que la seguridad de las vías navegables no debería verse perturbada, aunque sin mencionar el estrecho de Ormuz. “China está dispuesta a reforzar la coordinación y la cooperación con los países del sudeste asiático para abordar conjuntamente las cuestiones de seguridad energética.”
India y Francia llaman a desescalar el conflicto
El primer ministro Modi escribió ayer en su cuenta de X que “he hablado con mi querido amigo, el presidente Emmanuel Macron, sobre la situación en Asia occidental y la urgente necesidad de una desescalada, así como del retorno al diálogo y la diplomacia. Esperamos continuar nuestra estrecha coordinación para promover la paz y la estabilidad en la región y más allá”.
Por su parte, Macron publicó en redes sociales un llamado a la protección de civiles, en medio de la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán.
“La población civil y sus necesidades básicas, así como la seguridad de los suministros energéticos, debe protegerse de la escalada militar”, sostuvo luego de dialogar con el emir de Qatar, Tamim bin Hamad al Thani, y el presidente estadunidense, Donald Trump, a raíz del ataque iraní contra el complejo industrial gasífero catarí de Ras Laffan, en represalia por los bombardeos a las instalaciones iraníes de South Pars y Asaluyeh.
Nuevas oportunidades
La crisis podría crear nuevas oportunidades en países en los que China había tenido dificultades para afianzarse, afirmó Wang Jin, experto de una instancia de investigación del gobierno chino.
El cierre del estrecho de Ormuz pone de relieve la relativa fiabilidad de las energías renovables, en comparación con la dependencia de los combustibles fósiles del golfo Pérsico, señaló.
Por otra parte, la secretaria de Energía de Filipinas, Sharon Garin, inició diálogos con China sobre cooperación en materia de energía, en un cambio respecto a las disputas entre ambos países sobre los derechos marítimos en el mar de China Meridional.











