En Kabul comienza entierro de víctimas de ataque a hospital de adicciones
Jueves 19 de marzo de 2026, p. 26
Islamabad. Pakistán y Afganistán anunciaron ayer una pausa temporal en sus combates, dos días después de que Kabul culpó a Islamabad de un mortífero ataque aéreo en la capital afgana que, dijo, el lunes mató a cientos de personas en un hospital de rehabilitación de drogas.
Ambos informaron sobre la suspensión de sus hostilidades antes de la festividad musulmana de Eid al-Fitr, que marca el fin del mes sagrado del Ramadán, y a petición de Arabia Saudita, Turquía y Qatar, países que ayudaron a negociar un alto el fuego entre aquellos en octubre pasado y que han tratado de mediar un cese de hostilidades desde que reanudaron los combates transfronterizos en febrero.
Los anuncios se produjeron poco después de que las autoridades afganas realizaron un funeral masivo en Kabul para algunas víctimas de la agresión.
En un comunicado, el ministro paquistaní de Información, Attaullah Tarar, dijo que el cese entraría en vigor la medianoche del miércoles y permanecerá vigente hasta la medianoche del lunes.
“Se ofrece este gesto de buena fe y de acuerdo con las normas islámicas”, aseguró; sin embargo, agregó que “en caso de cualquier agresión transfronteriza, ataque con drones o cualquier incidente terrorista dentro de Pakistán”, las operaciones se reanudarán de inmediato con renovada intensidad.
A su vez, el portavoz del gobierno afgano, Zabiullah Mujahid, no especificó un plazo para la pausa del lado de su país, pero aseveró que “responderá valientemente a cualquier agresión en caso de una amenaza”.
Pakistán rechaza la acusación de Kabul de que atacó el Hospital de Tratamiento de Adicciones Omid, e insiste en que sus bombardeos del lunes en la capital y en el este del país fueron contra instalaciones militares.
Asegura que las afirmaciones afganas de que hubo más de 400 muertos son “propaganda”.
El ataque en Kabul fue el más mortífero en un conflicto en escalada entre los dos vecinos desde finales de febrero.
Funcionarios afganos han situado el número de muertos en 408, con 265 heridos.
La cifra no pudo verificarse de manera independiente.
En tanto, las excavadoras abrieron fosas en un cementerio de la capital afgana antes del funeral masivo del miércoles, que, según el portavoz del ministerio de Salud, Sharafat Zaman, fue para más de 50 personas cuyos restos no pudieron ser identificados.
Amapola
Los vastos campos de amapola de Afganistán han sido la fuente de gran parte de la heroína del mundo y, en combinación con décadas de conflicto y una pobreza local generalizada, ha alimentado una adicción a las drogas que los actuales gobernantes del país han prometido combatir. El conflicto entre ambas naciones ha registrado repetidos enfrentamientos transfronterizos, así como ataques aéreos dentro de Afganistán –incluidos varios en la capital–, pese a los llamados internacionales a un alto el fuego.
Islamabad acusa a Kabul de proteger a milicianos que llevan a cabo ataques dentro de Pakistán, especialmente a los talibanes locales. El grupo es independiente, pero es aliado de los talibanes afganos que tomaron el control de Afganistán en 2021, tras la caótica retirada de las tropas lideradas por Estados Unidos. Kabul rechaza la acusación.












