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India condena la ofensiva

Deja 400 muertos y 200 heridos un ataque aéreo sobre hospital en Kabul

Afganistán atribuye el bombardeo a Pakistán, el cual rechaza la acusación

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▲ Un miembro del personal de seguridad talibán inspecciona el lugar después de que los ataques aéreos paquistaníes alcanzaran el hospital de tratamiento de adicciones Omid en la capital afgana.Foto Afp
 
Periódico La Jornada
Miércoles 18 de marzo de 2026, p. 27

Kabul. Más de 400 personas murieron y otros 200 resultaron heridas en un ataque aéreo contra un centro para toxicómanos en Kabul, que el gobierno de Afganistán atribuyó a Pakistán, el cual rechazó la acusación, en una escalada dramática de un conflicto entre los dos vecinos que ahora entra en su tercera semana.

Los equipos de rescate seguían retirando cuerpos de entre los escombros del hospital Omid, de rehabilitación de drogas, al cierre de esta edición.

Los dos países llevan meses en conflicto. Pakistán afirma que su vecino alberga a combatientes del movimiento de los talibanes paquistaníes (TTP) que han reivindicado ataques mortales en su territorio. Las autoridades afganas lo niegan.

“El balance no es definitivo; las operaciones de búsqueda continúan, pero tenemos unos 400 muertos y más de 200 heridos”, declaró el portavoz del Ministerio de Salud afgano Sharafat Zaman.

El saldo no ha sido verificado a través de una fuente independiente, pero periodistas de Afp vieron por la noche al menos una treintena de cadáveres y decenas de heridos en este centro médico.

El ministro de Información paquistaní, Attaullah Tarar, afirmó que las acusaciones afganas son “completamente infundadas”.

“No se atacó ningún hospital, ningún centro de rehabilitación de drogadictos ni ninguna instalación civil”, escribió Tarar en la red social X. Aseguró que su ejército llevó a cabo seis ataques “precisos, deliberados y profesionales”.

Más de un centenar de personas intentaron desesperadamente a lo largo de la jornada tener noticias de sus familiares en este hospital que, según fuentes médicas, acogía entre 2 mil y 3 mil toxicómanos.

“Estoy aquí desde anoche. Busco a mi hermano pero no lo encuentro. ¿Qué puedo hacer?”, declaró llorando Habibullah Kabulbai, de 55 años.

Su hermano menor, Nawroz, ingresó hace cinco días.

En uno de los edificios del nosocomio el techo se derrumbó.

El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados exigió una investigación “rápida” e “independiente” de este ataque, mientras la Unión Europea calificó el bombradeo como una “escalada mortal”.

Después de una escalada en octubre que causó decenas de muertos, los enfrentamientos entre ambos países se habían calmado, pero se reanudaron con intensidad el 26 de febrero tras una ola de ataques paquistaníes.

Islamabad habló de “guerra abierta” el 27 de febrero y ese mismo día atacó Kabul.

Según la Misión de Asistencia de la ONU en Afganistán (Unama), 75 civiles afganos murieron entre el 26 de febrero y el 13 de marzo y más de 115 mil familias se han visto desplazadas en las provincias del este y del sur.

India, archirrival de Pakistán, que recientemente ha forjado estrechos vínculos con los talibanes afganos, condenó la ofensiva.

“El hecho de que este ataque se haya llevado a cabo durante el mes sagrado del Ramadán, un tiempo de paz, reflexión y misericordia entre las comunidades musulmanas de todo el mundo, lo hace aún más censurable”, declaró el portavoz de la cancillería india en un comunicado.