La cinta producida por Fernando Barreda llega a salas mañana // La película “tiene elementos del género del horror, pero realmente es un thriller sicológico”
Miércoles 18 de marzo de 2026, p. 7
Tampico, Tamps., El thriller mexicano Psicópata: El asesino del conejo blanco apuesta por explorar el origen sicológico de la violencia a partir de la historia de un asesino cuya conducta es examinada desde la infancia, el trauma y los fallos del entorno social. La producción de Nopal Army Films, llegará a salas de cine el próximo 19 de marzo, con una propuesta que se distancia del tratamiento habitual del crimen en el cine nacional.
“Tiene elementos del género del horror, pero realmente es más un thriller sociológico en el sentido de que nos adentramos a la mente de este sicópata y tratamos de comprender cómo se gesta la violencia desde la infancia, el abuso, la traición familiar o el abandono”, señaló el guionista tampiqueño Fernando Barreda Luna, quien también produjo la cinta que lleva cinco años detrás de cámaras y está próxima a ver la luz.
Dirigida por J. Xavier Velasco, la producción centra su narrativa en la construcción mental del personaje principal interpretado por Hoze Meléndez.
Barreda Luna explicó en entrevista con La Jornada que el proyecto busca desplazar el enfoque simplista que suele reducir la violencia a una figura monstruosa sin contexto social ni sicológico.
“Más que investigar personajes reales, estudié casos clínicos y libros de sicología y siquiatría sobre cómo se gestan estos trastornos desde el punto de vista médico. Traté de no centrarme en lo sensacionalista ni en historias existentes”, explicó.
Señaló que uno de los retos del proceso de investigación fue la limitada disponibilidad de estudios especializados en México, en comparación con la tradición académica estadunidense en el análisis de perfiles criminales.
“En México desafortunadamente no hay tantos estudios; hay algunos libros, pero no la cantidad de investigaciones que existen en Estados Unidos, donde estos casos se han analizado durante décadas”, indicó.
La producción busca también apartarse de la tendencia dominante del cine nacional que aborda fenómenos vinculados con corrupción política o crimen organizado, para concentrarse en la dimensión sicológica del comportamiento violento.
“Muchas películas mexicanas se enfocan en lo sociopolítico; nosotros quisimos centrarnos cien por ciento en lo sicológico. A veces dejamos de lado esa dimensión cuando hablamos de violencia”, afirmó.
En ese sentido, el guionista sostiene que el relato propone una reflexión sobre la pérdida de empatía y el deterioro de los vínculos familiares y sociales, factores que, desde su perspectiva, pueden incubar procesos de violencia desde etapas tempranas.
“La película habla de una falta de valores y de empatía en la sociedad y en las familias. Desde la infancia se gestan traumas complejos que pueden derivar en trastornos; no se trata de justificar la violencia, pero sí de entender que hay procesos detrás”, dijo.
El guionista adelantó que la cinta no elude la crudeza de su planteamiento narrativo.
“No pusimos el freno: es una película brutal. La gente se va a perturbar… y eso significa que todavía hay una sociedad sensible”, sostuvo.
El estreno de Psicópata: El asesino del conejo blanco se inserta en una etapa de diversificación de géneros dentro del cine mexicano, en la que el thriller sicológico comienza a abrirse espacio frente a narrativas centradas en el drama social o el retrato directo de la violencia criminal.
La película es producida por Jessica Villegas Lattuada, Ernesto Martínez Arévalo, Christopher Hool y Fernando Barreda Luna; cuenta con un reparto encabezado por Adriana Llabrés, Hoze Meléndez, Andrés Almeida, Gerardo Trejo Luna, Ruth Ramos, Myriam Bravo, Sara Juárez y Andrés Delgado, con la actuación especial de Horacio García Rojas y Nailea Norvind, además del debut cinematográfico de Ana Rivero.











