Domingo 15 de marzo de 2026, p. 7
El Instituto de Liderazgo Simone de Beauvoir (ILSB) lanzó el Recetario de saberes para los cuidados y el Buen Vivir, una compilación de prácticas medicinales y culinarias plasmadas por 21 mujeres jóvenes de pueblos como el mazahua, wixarita, ayuujk, maya, zapoteca y comunidades afromexicanas de 12 estados del país.
En éste “comparten diferentes formas en las que ellas, sus pueblos y sus ancestras, han cuidado de la vida, no solamente individual, sino también la vida colectiva, la que se entrelaza con la naturaleza”, señaló a La Jornada, Frida Díaz, oficial del Programa de Mujeres Indígenas del ILSB.
Subrayó que en las últimas décadas ha existido un impulso desde el movimiento feminista en torno a la agenda de cuidados, “y lo que las compañeras comparten en este recetario es justamente una reflexión sobre cómo ellas conciben cuidar poniendo sobre la mesa las desigualdades que enfrentan y que no siempre se visibiliza en el debate de la agenda de cuidados.”
El documento, que se encuentra en línea en la página de la organización, es un proyecto que reivindica que los saberes ancestrales son fundamentales para sostener la vida y deben ser reconocidos con la misma validez que el conocimiento académico o institucional y detalla diversas prácticas curativas, entre ellas temazcales, receta para aliviar cólicos, baños de relajación y cuidados posteriores al parto y cómo bordar.
Además, las autoras realizarán diversas presentaciones del recetario en sus territorios; algunas lo harán en radios comunitarias, otras con autoridades locales o federales y también con sus compañeras de colectivas y organizaciones.
“Es una forma de que no se pierdan todos estos conocimientos, de honrar los saberes que les fueron transmitidos, pero también mencionan que están muy conscientes de que éstos tienen que adaptarse para poder transmitirse y puedan seguir vivos, por lo que invitan a tomar estas recetas y adaptarlas a cada experiencia y territorio, para que estos saberes no se pierdan.”
Asimismo, “para conseguir las recetas, muchas de ellas fueron a preguntar a sus abuelas y tías cómo se hacían, por ejemplo, ciertos temazcales”, precisó Díaz a este diario. Además el recetario busca reivindicar estos conocimientos, que muchas veces han sido desacreditados y desvalorizados, pero que son saberes que han permitido desde hace más de 500 años cuidar y sostener la vida, no sólo individual sino también colectiva incluyendo al territorio.
Díaz resaltó que en ocasiones estas prácticas de cuidados de las comunidades indígenas y afromexicanas han sido descontextualizadas y mercantilizadas, “las autoras llaman a que conozcamos estos saberes y los usemos, pero reconociendo que vienen de pueblos indígenas, y por lo tanto, a no descontextualizarlas, por ejemplo, con fines lucrativos.”











