Viernes 13 de marzo de 2026, p. 35
El Grupo de Información en Reproducción Elegida (GIRE) se manifestó por eliminar las desigualdades territoriales para acceder de manera efectiva al aborto. “Cuando acceder a un servicio de salud implica viajar horas o desplazarse a otra ciudad, el acceso deja de ser real” y advirtió que en muchas ocasiones “la distancia se convierte en una barrera que suma costos, tiempo y riesgos”.
La agrupación feminista sostuvo que “es responsabilidad del Estado eliminar la desigualdad territorial” y aseguró que vivir lejos o en zonas menos pobladas no debería significar, más costos más retrasos en la atención ni mayor cantidad de riesgos. “Un derecho no debería depender de la distancia. Si depende de los kilómetros, no está garantizado.”
GIRE subrayó que, mientras para algunas acceder a un aborto legal y seguro significa “una cita médica más”, para otras implica “viajar horas para encontrar una unidad que brinde el servicio, conseguir dinero para el transporte, faltar al trabajo o a la escuela y justificar la salida o tener que inventar una excusa”.
También mencionó otras barreras para concretar la interrupción legal del embarazo, por ejemplo en las zonas rurales o con población mayoritariamente originaria. En esos lugares, se enfrentan la carencia de personal de salud que hable alguna lengua indígena y baja disponibilidad de unidades habilitadas para realizar el procedimiento, pero también, obstáculos, como falta de información clara y accesible entre otros problemas.
Actualmente, 24 estados han despenalizado “el aborto de manera parcial” (tiene límite de semanas de gestación) y añadió que es un elemento fundamental para garantizar la salud y autonomía reproductiva a las mujeres, hombres trans y personas no binarias.
“Mientras el procedimiento siga penalizado a nivel nacional y en los códigos penales, quienes abortan continuarán enfrentando criminalización, estigma, desigualdad y violencia institucional, especialmente quienes viven en contextos de vulnerabilidad”.












