En 15 años será la quinta causa de muerte por la elevada prevalencia de diabetes e hipertensión, aseveró
Viernes 13 de marzo de 2026, p. 13
En los siguientes 15 años, la enfermedad renal crónica será la quinta causa de muerte en el mundo debido, principalmente, a la elevada prevalencia de diabetes, hipertensión arterial y el consumo de analgésicos y antinflamatorios sin supervisión médica, advirtió Juan José Salazar González, titular de Programas Médicos en la Coordinación de Unidades de Segundo Nivel del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).
Con motivo del Día Mundial del Riñón, que se conmemora el segundo jueves de marzo, el especialista informó que en 2025 se identificó en el instituto a alrededor de 2.3 millones de derechohabientes con algún grado de daño renal, de los cuales cerca de 85 mil ya requieren tratamiento con diálisis peritoneal o hemodiálisis. Estas son las alternativas para sustituir la función del órgano, y la última opción es el trasplante del mismo. Indicó que esta intervención es la mejor opción terapéutica para pacientes en etapa terminal.
Desafíos
En México, uno de los principales desafíos es la diabetes, con la que viven 18 por ciento de los adultos (alrededor de 15 millones) y todavía con niveles bajos de control. De acuerdo con información del laboratorio AstraZeneca, 40 por ciento de estos individuos desarrollarán daño renal en algún momento.
Refirió que según datos de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición, sólo 2 por ciento de quienes tienen falla renal en etapas tempranas lo sabe, lo cual es relevante, porque existen medicamentos que retrasan la progresión de la enfermedad.
Salazar González aseguró que en el IMSS están disponibles, por lo que destacó la importancia de la prevención y detección temprana, así como de acompañar los tratamientos con cambios en el estilo de vida.
Uno de los mayores retos de la enfermedad renal crónica es que no presenta síntomas en las primeras etapas. No obstante, existen pruebas clínicas para medir la creatinina en la sangre y de orina para identificar la presencia de proteínas que revelan la condición en que se encuentran los riñones.
Cuando aparecen los síntomas, el padecimiento ya está avanzado. Puede haber cansancio, debilidad, hinchazón en piernas o rostro, cambios en las características de la orina, anemia, alteraciones óseas o comezón en la piel.
El especialista del Seguro Social enfatizó la importancia de la prevención y el autocuidado con acciones sencillas que ayudan a proteger la salud renal: mantener alimentación equilibrada, rica en frutas, verduras y con menor consumo de alimentos ultraprocesados, grasas y harinas refinadas, y beber suficiente agua para favorecer la correcta función de los riñones.
También es importante realiczar actividad física de forma regular y mantener un peso saludable. Se debe evitar la automedicación, en especial el consumo frecuente de analgésicos y antinflamatorios sin supervisión médica, controlar enfermedades crónicas como diabetes e hipertensión y acudir a revisiones médicas periódicas para detectar oportunamente cualquier alteración, indicó.












