Viernes 13 de marzo de 2026, p. 26
Pekín. Al concluir la XIV Asamblea Popular Nacional, el máximo órgano legislativo de China, en una sesión en la que participaron Xi Jinping y otros líderes del Partido Comunista y del Estado, el gigante asiático se presentó como una fuerza de estabilidad global.
Cuando gran parte de la atención mundial está puesta en la guerra contra Irán, China sigue adelante con prioridades nacionales que tienen repercusiones globales.
Ap señaló que no es que a China no le importe la guerra y su impacto en los suministros de energía y la geopolítica. Pero para la segunda economía más grande del mundo, su creciente rivalidad con Estados Unidos gira en torno a una batalla distinta: el desarrollo de las tecnologías de vanguardia que están dando forma al siglo XXI.
Ese mensaje quedó reflejado en un plan quinquenal respaldado por la Asamblea Popular Nacional ayer al final de su reunión anual. China redobla su apuesta por transformar su economía y situarse a la vanguardia tecnológica. Los medios estatales describieron la determinación del país de mantener el rumbo del desarrollo económico como una fuerza de estabilidad en un mundo incierto.
“Una China estable y en desarrollo inyecta más estabilidad y certidumbre en un mundo plagado de cambios y turbulencias”, afirmó el Diario del Pueblo en una columna. Otros medios estatales se hicieron eco de esa visión.
Los comentarios y los comunicados oficiales no mencionaron al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, cuyos aranceles y uso de la fuerza militar desde Venezuela hasta Irán sacuden el orden global que ha regido las relaciones internacionales en la era posterior a la Segunda Guerra Mundial.
China defiende públicamente ese sistema, al tiempo que pide que se haga más equitativo para reflejar los intereses de los países en desarrollo, además de los ricos.
Trump tiene previsto visitar Pekín dentro de tres semanas para mantener conversaciones con su homólogo, el líder chino Xi Jinping.












