Viernes 13 de marzo de 2026, p. 22
Jerusalén. Los incesantes bombardeos israelíes dañaron ayer un edificio en el centro de Líbano y la Universidad de Beirut, ubicada en el sur de la capital, donde murieron dos profesores.
El ministerio de Educación y la institución condenaron el asesinato de los dos académicos, quienes fueron víctimas de un “atroz ataque mientras desempeñaban sus funciones en el complejo universitario Rafki Hariri”, sostuvieron en un comunicado publicado por la cadena de televisión Al Jadeed.
El presidente libanés, Joseph Aoun, denunció lo que consideró un “crimen condenable en todos los sentidos y una violación flagrante de las leyes y normas internacionales, que prohíben los ataques contra instituciones educativas y civiles”.
Al menos 30 personas fueron abatidas y más de 40 resultaron heridas a lo largo de la jornada, según los datos más recientes del ministerio de Salud libanés; además, funcionarios locales informaron que la cifra de víctimas mortales asciende ya a 687, entre los que se encuentran 98 niños y 52 mujeres, desde que comenzaron las ofensivas de Tel Aviv contra territorio libanés hace casi dos semanas.
El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, amenazó con “tomar” el territorio libanés y recrudecer sus operaciones para “hacer frente” a Hezbollah si Beirut “no sabe cómo controlar su territorio”.
“El primer ministro (y prófugo de la Corte Penal Internacional, Benjamin Netanyahu) y yo hemos dado instrucciones al ejército israelí para que se prepare a expandir las operaciones en Líbano y restablecer la tranquilidad y la seguridad en las comunidades del norte”, aseguró Katz.
Las fuerzas israelíes reportaron que Hezbollah llevó a cabo la pasada noche, “de manera simultánea” con Irán, su embate más importante contra suelo israelí desde el inicio de esta guerra el 28 de febrero. “Las cifras dan cuenta de unos 200 cohetes y 20 drones”, declaró a la prensa el vocero y teniente coronel israelí Nadav Shoshani.












