El pastor alemán resolvió de una manera que no se había visto: Pérez Cova
Viernes 13 de marzo de 2026, p. 32
Lo que para Togo fue un juego, su labor de rescate en el Cuerpo de Bomberos marcó un antes y un después en el colapso de estructuras en la Ciudad de México, ya sea en caso de sismos, derrumbe por acumulación de gas, o como ocurrió el lunes pasado en el edificio de la calzada San Antonio Abad número 124.
Con apenas cinco años y seis servicios en campo, Togo identificó a tres víctimas mortales con el llamado de su guía, Donovan Millán, quien le dijo “busca”, palabra que el perro reconoce para entrar en acción.
Tuvieron que pasar cuatro minutos desde que se colocó entre varillas, losas de concreto y polvo para hallar al primer trabajador. Luego, regresó a su transportadora mientras laboraban en el rescate.
Su segunda participación duró cinco minutos y halló a los otros dos trabajadores, por lo que realizó dos marcajes diferentes que llevó a los bomberos a recuperarlos.
Ningún otro perro rescatista logró lo que Togo en ese momento, pues las secretarías de la Defensa y de Marina también llevaron binomios caninos, pero no lograron marcaje positivo.
Togo guio a las autoridades, las ayudó a lograr mitigar la emergencia, por lo que el director general de la corporación de la Ciudad de México, Juan Manuel Pérez Cova, dijo que buscarán formar una segunda célula de binomio canino que acompañe las labores del can.
Pérez Cova consideró que su trabajo en el Cuerpo de Bomberos significa un avance para la capital en materia de rescates en estructuras colapsadas.
En una recreación del trabajo que hizo Togo para hallar a las tres víctimas mortales del colapso del edificio de San Antonio Abad 124, realizado en la estación de la alcaldía Iztacalco, se vio un rescate simulado que sirvió de entrenamiento para el pastor alemán negro.
El jefe vulcano explicó que la célula K9 está formada por Togo, su guía, Donovan Millán, y dos elementos más, y que cumplirán un año de labores, por lo que tienen considerado formar un segundo equipo.
“La fusión de bomberos con un can ha dado resultados extraordinarios”, dijo, y comentó que el can está entrenado para el hallazgo de personas con vida, pero que en este caso resolvió de una manera que no lo habían visto.
En tanto, ayer por la tarde, Ángel Miranda, trabajador que resultó lesionado tras el colapso, fue trasladado a un hospital privado para una revisión con rayos X, ya que continuaba con mareos, vómito y fuertes dolores de cabeza, contó su hermano.
Los familiares esperaban los resultados de los nuevos estudios para conocer el estado de salud de Ángel, quien fue dado de alta la tarde del martes.












