Acto privado en Campo Marte
Jueves 12 de marzo de 2026, p. 8
El fuerte sonar de la corneta se elevó en memoria de los caídos. Le siguió el retumbar de los tambores de la banda de guerra. El acorde fue inequívoco: “el toque militar de silencio” replicó para honrar y despedir a los elementos militares que murieron durante y después el operativo contra el capo del cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), Nemesio Oseguera Cervantes, El Mencho.
La presidenta Claudia Shein-baum Pardo encabezó un acto en memoria de los héroes del Ejército y la Guardia Nacional caídos en el cumplimiento del deber en un solemne acto marcial.
“Hoy México honra su memoria. Hoy México les dice con profunda gratitud que su sacrificio nunca será olvidado”, afirmó la mandataria federal ante familiares de los soldados fallecidos y decenas de elementos castrenses.
La ceremonia se realizó a puerta cerrada en el Campo Marte de la Secretaría de la Defensa Nacional, bajo un estricto control y un amplio despliegue de seguridad, con vallado incluido, que impidió el paso incluso a curiosos que se trataron de acercarse o a quienes necesitaban ingresar a los recintos culturales de esa zona de Chapultepec.
Fue un rito apegado al duelo militar, donde la jefa del Ejecutivo federal y los mandos de las fuerzas armadas rindieron un homenaje póstumo a los elementos castrenses, mujeres y hombres, y se entregaron condecoraciones a sus familiares.
“Estarán en el corazón del pueblo de México”
“Estarán en el corazón del pueblo de México y en cada niño que crezca en un país seguro gracias a su valor”, enfatizó la comandanta suprema de las fuerzas armadas, quien estuvo acompañada por el secretario de la Defensa, general Ricardo Trevilla Trejo, y del titu-lar de Marina, almirante Raymundo Pedro Morales Ángeles, así co-mo integrantes de su gabinete.
A las familias de los soldados y guardias nacionales que fueron abatidos durante el operativo en el que cayó el capo y en las acciones violentas de respuesta del cártel, el pasado 22 de febrero, les dijo que su dolor “es el dolor de la nación”.
Pero a la vez, agregó: “su orgullo, es orgullo de la nación. El pueblo de México abraza su dolor y honra para siempre su sacrificio” en el cumplimiento de su deber.
“Cada uno representó el valor, el compromiso y el profundo amor por su familia y por el país”, afirmó la titular del Ejecutivo.
Sostuvo que con este acto de honor, “México guarda silencio y respeto. Nos reunimos para honrar a mujeres y hombres valientes (que cumplieron con su deber) en un acto de amor profundo por la patria”.
Acentuó que no hay suficientes palabras para dar consuelo a los familiares de los soldados que perdieron la vida, y remarcó que sus nombres, sus historias y su entrega “forman ya parte de la memoria de la nación”.
El operativo de seguridad montado para resguardar el Campo Marte durante el acto evitó que pudieran acceder quienes no estaban acreditados o invitados. Inclusive, no hubo forma de acercarse a los deudos, debido a que fueron conducidos en autobuses militares tanto a la llegada como cuando se retiraron.
El general Trevilla, quien fue el primero en tomar la palabra, destacó la disciplina, el servicio, la entrega, la valentía, el compromiso y la lealtad al país de los efectivos castrenses abatidos aquel 22 de febrero.
Garantizó que la Defensa y el Instituto de Seguridad Social de las fuerzas armadas brindarán diversos apoyos a las familias de estos militares, como un fondo para vivienda y otro de ahorro y trabajo, becas para los hijos, entre otros.
Como colofón en el homenaje póstumo, un escuadrón del Heroico Colegio Militar disparó una salva de fusilería en honor a los héroes caídos, quienes el 22 de febrero “llevaron a lo más alto el cumplimiento del deber”.











