Jueves 12 de marzo de 2026, p. 24
Washington. El presidente estadunidense, Donald Trump, reiteró ayer que la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán terminará “pronto” porque “prácticamente no queda nada qué atacar… ha resultado más fácil de lo que pensábamos.
“La guerra va viento en popa. Vamos muy adelantados en el tiempo previsto. Hemos causado más daño del que creíamos posible (…) Esto es una venganza. No se librarán tan fácilmente”, insistió el magnate, entrevistado por Axios.
Trump se atribuyó el mérito por el poderío militar estadunidense: “Lo construí durante mi primer mandato y no pensé que lo usaría tanto, pero tenemos el mejor ejército del mundo, sin duda; nadie se acerca”, presumió ante periodistas en la Casa Blanca y se refirió al tráfico naval en el estrecho de Ormuz: “creo que van a ver una gran seguridad, y va a ser muy, muy pronto”.
Asimismo, el magnate confirmó que fue informado sobre “células durmientes” iraníes en territorio estadunidense, luego de que salió a la luz que la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) advirtió que Irán, supuestamente, aspiraba a atacar con drones desde un buque frente a la costa contra objetivos en California. “Sabemos dónde están la mayoría (…) Los tenemos vigilados a todos”, aseguró Trump. “Están sucediendo muchas cosas y lo único que podemos hacer es aceptarlas como vienen”.
Arremetió de nuevo contra el presidente israelí, Isaac Herzog, por no indultar al primer ministro y prófugo de la Corte Penal Internacional, Benjamin Netanyahu, en sus juicios por corrupción. Herzog “es un tipo débil y patético. Quiero que Bibi se centre en la guerra, no en tonterías”.
El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, sentenció que la campaña conjunta durará “el tiempo que sea necesario”, al destacar los “impresionantes éxitos” y afirmó que los integrantes de la cúpula iraní “huyen como ratas, igual que hicieron los líderes de Hamas en Gaza”.











