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Muestra analiza la compleja práctica del autorretrato

La Galería de Arte de la SHCP reúne 41 piezas en las que convergen la sicología y el rol social de 37 artistas

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▲ Pieza de Carla Rippey que forma parte de la muestra Lloro cuando se quema el arroz: Autorretrato y autonarrativa en las colecciones de la SHCP.Foto cortesía de la DGCPNPC
 
Periódico La Jornada
Jueves 12 de marzo de 2026, p. 3

Un juego de espejos en el que el visitante se confronta con su propia imagen antecede el recorrido de Lloro cuando se quema el arroz: Autorretrato y autonarrativa en las colecciones de la SHCP, exposición colectiva montada en la Galería de Arte de la institución. A continuación se percibe cómo 37 artistas, de diferentes generaciones, estilos y momentos históricos, se han visto a sí mismos o a su entorno.

El gusto por el autorretrato es un tema común entre los artistas. La manera de mirarse adquiere distintos matices. Francisco Toledo (1940-2019) nunca fue complaciente con su imagen, como se aprecia en las dos gráficas y un dibujo de su autoría incluidos en la muestra. Los rasgos de Marysole Worner Baz (1936-2014), a su vez, apenas se perciben debido a los tonos oscuros de Yo, mixta sobre papel de 2006. Nahum B. Zenil (1947), siempre el personaje principal de su producción, en el óleo Delirio (1992) se muestra desnudo, de frente, en estado de vulnerabilidad. Otros artistas, como Germán Venegas (1959) en una tinta sobre papel de 2006, son más amables con su persona.

La obra más temprana de la exhibición es El pintor (1947), óleo de Raúl Anguiano, fundador del programa Pago en Especie con figuras como David Alfaro Siqueiros, Rufino Tamayo, Adolfo Best Mauguard y José Chávez Morado. La pieza más reciente es el linograbado Mi desayuno (2023), de Carmen Alarcón. Otra obra temprana es Autorretrato (1956), óleo de Antonio Ruiz El Corcito (1892-1964).

Otros artistas en la exposición son Alejandro Colunga, José Luis Cuevas, Maru de la Garza, Magali Lara, Marisa Lara, Gabriel de la Mora, Darío Ortiz, Carla Rippey y Vlady. Las técnicas empleadas varían entre pintura, escultura, gráfica, dibujo, fotografía y cerámica.

Con Autorretrato y autonarrativa se inicia el ciclo de exposiciones de 2026 de la Dirección General de la Conservaduría de Palacio Nacional y Patrimonio Cultural (DGCPNPC), de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP). La frase “lloro cuando se quema el arroz” procede de un poema de Rosario Castellanos, titulado precisamente Autorretrato. En la galería, el público podrá escuchar el poema en voz de la autora gracias a la serie Voz Viva de la UNAM.

Juego con el espejo

De acuerdo con Alicia Muñoz Cota, directora de Museos, Recintos y Exposiciones de la DGCPNPC, se trata de un tema que se trabaja y se exhibe como tal por vez primera en las colecciones de la SHCP. Un autorretrato puede ser muchas cosas, “la proyección de ti ante ti mismo, también una reinterpretación, o cómo te percibes a diferencia de cómo te ven los demás. Es un juego con el espejo, por eso la muestra abre con un conjunto de estos objetos de diferentes formas y tamaños, porque es un ejercicio de autoconfrontación que, de pronto, pasa por este camino del arte”, apunta.

La exhibición de 41 piezas analiza la compleja práctica del autorretrato como un ejercicio de introspección, en que convergen aspectos sicológicos, procesos técnicos y el rol social de los creadores pertenecientes al Programa Pago en Especie.

En 2025 cumplió medio siglo el decreto presidencial que autoriza a la SHCP “recibir de los artistas que produzcan obras de artes plásticas en forma independiente, el pago del impuesto al ingreso de las personas físicas; que causen directamente por dicha actividad, con obras de su producción”.

Muñoz Cota señala que ésta es una “colección viva que crece año con año”, a la vez que “florecen nuevos estilos, técnicas y temas. Uno de nuestros deberes es difundirla y ésta es una de las virtudes de las exposiciones colectivas. No vas a terminar de exhibirlos a todos, pero sí sacar a la luz a un grupo de ellos que, además, trabaja un tema en específico”. Si la muestra comprende obra de artistas cuyos nombres tal vez resulten menos conocidos para el público, “de esto se trata, de tener una democratización en la misma colección. A lo mejor no tienen tanta fama, pero forman parte de una de las colecciones más relevantes del país”.

Lloro cuando se quema el arroz... permanecerá hasta finales de junio en la Galería de Arte de la SHCP (República de Guatemala 8, Centro Histórico).