A escala mundial, México es el octavo país con mejor taquilla cinematográfica y el cuarto con más salas
Miércoles 11 de marzo de 2026, p. 7
México ocupa el octavo lugar con mejor taquilla cinematográfica a escala mundial, el séptimo con los precios más bajos por boleto, el cuarto sitio con la mayor cantidad de salas de cine, con un total de 7 mil 512, y cerró 2025 con una taquilla de 14 mil 983 millones de pesos, lo que coloca al séptimo arte como uno de los principales divertimentos de los mexicanos a pesar de los cambios de hábitos de consumo del espectador con la creciente oferta de streaming.
En 2019, antes de la emergencia sanitaria internacional, la venta de boletos de cine parecía imparable en todo el mundo. México no fue la excepción, incluso se llegó a calificar como “un negocio a prueba de recesión”, pero la pandemia evaporó lo que se daba como una certeza. Después de un incremento progresivo en la venta de boletos durante cuatro años: 331 millones en 2016, alcanzó su récord histórico 2019, con 352 millones de boletaje vendido a nivel nacional.
El año más castigado fue 2020, la taquilla se debilitó a escasos 65 millones de entradas; para los dos años subsecuentes, 2021 y 2022, subió marginalmente: 114 y 183 millones, respectivamente. Todo parecía indicar que sólo era cuestión de tiempo para que la taquilla volviera a reclamar su trono en el entretenimiento familiar, cuando al cierre de 2023 la cifra de tickets vendidos subió a 235 millones. Pero el bolsillo y los hábitos de consumo de las audiencias redireccionaron la asistencia a las salas cinematográficas, en 2024 descendió a 218 millones y en 2025 a 203 millones de localidades, es decir 6.86 por ciento menos que en 2024 y 42.29 por ciento respecto de 2019.
El récord de taquilla impuesto en 2019 es difícil que vuelva ocurrir, porque los hábitos de consumo del espectador han cambiado; en los años recientes, el promedio de asistencia anual era de 2.8 desde 2017, y bajó a 0.5, 0.9, 1.4 y 1.8 de 2020 a 2023, respectivamente; después, en 2024 descendió a 1.7 y el año pasado a 1.5 veces por habitante.
A pesar de las buena infraestructura de cines y la densidad demográfica, México no está en los 10 primeros lugares entre los países de mayor crecimiento de boletaje vendido en 2025, ocupa el sitio 65. Japón, Vietnam y Marruecos ocupan los tres primeros sitios, con 30.7 por ciento, 28 por ciento y 9 por ciento, respectivamente.
Estragos de la pandemia
Los ingresos en taquilla de cine mexicano en 2025 fueron de 653 millones de pesos, 51.54 por ciento más respecto a lo registrado durante la emergencia sanitaria. En el contexto de la asistencia a cine mexicano en 2025, se vendieron nueve millones de boletos, es decir, 69.05 por ciento menos que antes de la pandemia. Mientras el porcentaje de participación de los ingresos del cine mexicano respecto al ingreso total de la taquilla representó 4.4 por ciento en 2025 y paradójicamente alcanzó su mejor nivel de la década reciente en 2020, con 11.4 por ciento.
En la reciente década, en 2016, de 120 películas mexicanas producidas se estrenaron 93 en la cartelera comercial y en 2025, de 139 cintas de producción doméstica 112 llegaron a estrenarse en los complejos comerciales; alcanzando su mejor momento en 2024 cuando salieron a la luz 122 de un total de 169 producciones mexicanas.
Otro dato interesante es que de todos los 575 estrenos de películas de la cartelera cinematográfica mexicana durante 2025, 109 fueron mexicanos, 202 rodajes estadunidenses y 264 filmes del resto del mundo.
Para que se dé una idea el lector, Estados Unidos es la mayor taquilla del mundo, con 8 mil 298 millones de dólares; le sigue de cerca China, con 7 mil 210 millones de billetes verdes; en tercer sitio, muy lejos Japón, con mil 833 millones de dólares.
Desde la invención del streaming, su llegada y desarrollo en el mundo y México ha sido un agujero negro en cuanto a cifras se refiere, la razón es porque se trata de empresas de tecnología que no se consideran propiamente como estudios cinematográficos ni medios de comunicación. Además, la dieta en la pandemia fue el streaming, enseñó al público que no era necesario ir a ver una película que tendría en la pantalla de su hogar dos semanas después.
El caso más reciente fue Frankenstein, de Guillermo del Toro, cinta que no se estrenó en salas comerciales por considerar que muy pocas personas comprarían un boleto cuando en semana y media se estrenaría en Netflix.
El fin de semana pasado las redes sociales retomaron una publicación de El Financiero que mencionaba: “La luna de miel con el streaming terminó: más de 1.8 millones de usuarios cancelaron sus suscripciones en los últimos meses. El alza de precios y el fin de las cuentas compartidas obligaron a las familias a recortar gastos. Los más golpeados: ViX Premium lidera las bajas con un 28.6 por ciento del total (...) Disney+ registra 21.4 puntos porcentuales de las cancelaciones ante la falta de estrenos constantes y, en tercer lugar, Amazon Prime Video, con un 17.9 por ciento”.
Citando a Radamés Camargo, director de The Competitive Intelligence Unit, firma de consultoría estratégica, dimensionamiento e investigación de mercados con alcance global, el tabloide especializado en finanzas explica las cancelaciones por: “la racionalización del gasto en los hogares; bolsillo apretado: las tarifas ya superan el ‘valor percibido por el usuario; cuentas compartidas: los nuevos bloqueos para no compartir contraseñas elevaron el costo efectivo por hogar; y que el mercado llegó a su punto de saturación; ahora los mexicanos prefieren ‘rotar’ servicios según el estreno del mes”.











