Miércoles 11 de marzo de 2026, p. 4
Roma. Italia compró un retrato poco común “del maestro barroco Caravaggio por 30 millones de euros (613 millones de pesos), una de las sumas más altas que el Estado ha pagado jamás por una sola obra de arte, informó ayer el Ministerio de Cultura.
Pintada alrededor de 1598, la obra representa a monseñor Maffeo Barberini, un influyente clérigo que más tarde se convertiría en el papa Urbano VIII, uno de los grandes mecenas de las artes de su época.
La pintura se encontraba en una colección privada de Florencia y fue atribuida a Caravaggio en 1963. Se expuso al público por primera vez en 2024 en el Palazzo Barberini de Roma y ahora será parte de la colección permanente de ese museo.
“Tras más de un año de negociaciones, anunciamos hoy la adquisición (...) de una extraordinaria obra maestra de Caravaggio”, dijo en un comunicado el ministro de Cultura, Alessandro Giuli.
Describió la compra como parte de un esfuerzo más amplio por fortalecer el patrimonio cultural público de Italia y evitar que obras importantes desaparezcan en colecciones privadas.
La adquisición se anuncia un mes después de que el Ministerio de Cultura compró Ecce Homo, de Antonello da Messina, por 14.9 millones de dólares, asegurándose así la rara pieza del maestro renacentista del siglo XV justo cuando iba a ser subastada en Nueva York.
Caravaggio, cuyo nombre real era Michelangelo Merisi, era un maestro de la técnica del claroscuro para dar vida a sus personajes. Murió en 1610, a los treinta y tantos años, tras una vida turbulenta.
El cuadro del futuro papa Urbano VIII es uno de los pocos retratos de Caravaggio que se conservan, ya que los demás se han perdido o han sido destruidos. Sólo se atribuyen a Caravaggio unos 60 cuadros en todo el mundo, muchos de los cuales representan narraciones religiosas.
El retrato Barberini muestra al clérigo barbudo sentado y aparentemente dando instrucciones con un sutil gesto de su mano derecha.
El Ministerio de Cultura manifestó que trataría de adquirir más obras de arte en los próximos meses “con el objetivo de poner a disposición de los estudiosos y aficionados ciertas obras maestras de la historia del arte que, de otro modo, estarían destinadas al mercado privado”.











