Modelo cubano
l mensaje de Miguel Díaz-Canel en relación al cambio del modelo cubano sorprendió a propios y extraños. El país –dijo el presidente de Cuba– requiere transformaciones urgentes para estabilizar la macroeconomía, ampliar la autonomía empresarial y municipal, impulsar la producción nacional y cambiar la matriz energética.
“Nos tenemos que centrar, de inmediato, en implementar las transformaciones urgentes, las más necesarias, que hay que hacerle al modelo económico y social”, enfatizó el presidente.
¿Qué implicaciones tendrá este cambio de modelo, después de 65 años de Revolución? Tal parece que el país inicia el camino contrario al planteado en 1959, cuando Fidel Castro, Camilo Cienfuegos y el Che Guevara derrocaron a Fulgencio Batista.
A partir de los años 60 del siglo XX se estatizó la economía, se nacionalizaron las empresas privadas, se expropiaron inmuebles urbanos y latifundios… y la mayor parte quedó bajo control del Estado. A lo largo de la segunda mitad del siglo XX, Cuba se convirtió en un modelo alternativo para los países pobres. Poco a poco el aparato estatal se fortaleció y la iniciativa privada casi desapareció.
Bajo el manto de la Unión Soviética el modelo se mantuvo, pero al caer la URSS, en 1991, Cuba entró en una grave crisis que se superó con el apoyo de otras naciones; en especial, de Venezuela.
Ahora se vive otra crisis, en medio de una creciente intervención de Washington en el mundo y con señales claras de ir contra el gobierno cubano. El secretario de Estado de EU, Marco Rubio, designado por Trump para el caso cubano, dice: la isla debe cambiar drásticamente para salir adelante.
Las palabras del presidente de Cuba pronunciadas la semana pasada parecen confirmar esa transformación, donde la iniciativa privada recupera una posición dominante, entre otros campos, en sectores estratégicos como en la importación de hidrocarburos.
¿Hacia dónde irá el nuevo sistema cubano? La redistribución de la riqueza no fue suficiente para alcanzar justicia y libertad, faltó trabajar en la eficiencia y la productividad. Como señala Díaz-Canel, el modelo económico tiene que cambiar con inversiones privadas. Pero en estas condiciones hay que redefinir los principios del socialismo real para el siglo XXI.











