Martes 10 de marzo de 2026, p. 9
Málaga. Jorge Perugorría presentó ayer en el Festival de Málaga Neurótica anónima, una historia de amor al cine en medio de una situación crítica en Cuba, al borde de una crisis humanitaria.
La cita del séptimo arte en Málaga, Andalucía, consolida su propuesta en su edición 29, con la cinta de Perugorría y la emblemática actriz cubana Mirtha Ibarra, entre sus atractivos.
Empero, no puede pasarse por alto que Neurótica anónima es, por un lado, un mensaje de aliento y al mismo tiempo, casi un milagro con la asfixia económica a la que está sometida la isla caribeña.
“La situación es muy compleja y no hay combustible y lo poco que hay se debe priorizar para el tema de la salud, los hospitales, las escuelas y cosas que son de primera necesidad", explicó Perugorría en rueda de prensa.
El actor, que dio un salto a la fama internacional con Fresa y chocolate (en la que actúa también Mirtha Ibarra), llega a Málaga como director y coguionista del filme que concursa en la sección oficial.
“El año pasado, cuando rodamos la película, se hicieron cuatro o cinco más. Pero este año, esta última política de Trump hacia Cuba de estrangular al país y producir esta crisis energética, está a punto de llevar el país a una crisis humanitaria”, comentó Perugorría.
“Iba a empezar a rodar una película la semana pasada y tuvimos que parar porque no hay combustible”, acotó.
“El país está en un momento muy complejo. Es muy difícil hacer películas porque estamos pensando en cómo sobrevivir y llevar el día para adelante”, añadió.
En igual sentido se pronunció Ibarra, preocupada por el panorama actual de Cuba, “sin agua, sin luz, con apagones de hasta 48 horas. El país está en el piso”.
Respecto al largometraje, Neurótica anónima narra la historia de Iluminada, una mujer de la tercera edad, con un marido alcohólico, que vive en una sociedad enferma de desilusión y bajo amenaza de una pandemia de salud mental.
Mirtha Ibarra o Iluminada, se enfrenta a la pérdida de su único refugio, el cine Cuba, donde ha trabajado durante 30 años de acomodadora.
La cinta nació por “la pasión y voluntad de la actriz Mirtha Ibarra”, resaltó Perugorría.
“Mirtha escribió hace unos 10 años una obra de teatro con el mismo título y justo la presentó acá en Málaga en el Teatro Cervantes, también con Joel Angelino”, recordó.
Relató que con el tiempo y “esa voluntad y pasión que la caracteriza”, lo involucró en el proyecto, “trabajamos en un nuevo guion e hicimos la película”.
Jorge Perugorría eligió homenajear filmes antológicos desde Amarcord, de Fellini, a Psicosis, de Hitchcock.
“Esta película es una historia de amor al cine. Y también creo que una historia de amor a ese momento maravilloso que tuvo el cine cubano, ese momento en los años 60, 70, 80 y hasta los 90, cuando Cuba se convirtió un poco en el centro del nuevo cine latinoamericano", comentó emocionado.











