Martes 10 de marzo de 2026, p. 28
Un estruendo seco, seguido de un leve temblor y, casi de inmediato, una espesa tolvanera gris cimbraron la esquina de la calzada San Antonio Abad y la calle Alfredo Chavero, en la colonia Tránsito, alcaldía Cuauhtémoc. En cuestión de segundos, tres pisos de un viejo edificio de oficinas que se encontraba en proceso de demolición se vinieron abajo.
“Alcanzamos a ver cómo corrieron algunos trabajadores y otros ya no salieron. Lo sentí como un sismo muy fuerte. Mi edificio se movió y se escuchó como explosión”, relató una oficinista de un inmueble contiguo, separado sólo por un patio.
Lo mismo contaron quienes construyen a unos pasos del sitio del derrumbe la calzada flotante, hasta donde llegó la nube de polvo que los alertó del siniestro, que ocurrió a la hora de la comida, por lo que buscaron resguardo. Minutos después, las sirenas comenzaron a acercarse. Según testigos, los cuerpos de emergencia arribaron en aproximadamente seis minutos.
Algunos empleados de la obra señalaron que los trabajos de demolición se realizaban desde hacía aproximadamente un mes y que, al salir por sus alimentos, se encontraron con el incidente, por lo que ya no se les permitió el acceso.
De acuerdo con las autoridades capitalinas, el inmueble tiene una antigüedad de 60 años y desde los sismos de septiembre de 1985 resultó con daños que se acentuaron con el temblor de septiembre 2017. Desde hace dos años, el edificio que albergó oficinas del Gobierno de la Ciudad de México y de empresas privadas se encontraba sin ocupar y el patio sólo funcionaba como estacionamiento.
El desplome también impactó la movilidad en una de las arterias más transitadas de la ciudad. El cierre de la calzada dejó varados a automovilistas, choferes de transporte público y pasajeros que, pese a que la estación San Antonio Abad del Metro continuaba operando, tuvieron que caminar largas distancias para acceder a ella debido al bloqueo en dirección norte.











