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8M Día de reflexión
“Todavía nos asesinan, desaparecen o violan”

En tono pacífico pero enérgico, miles tomaron las calles de la CDMX para gritar su sed de justicia e igualdad

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▲ En conmemoración del Día Internacional de la Mujer, miles se unieron en marchas y manifestaciones que mostraron la diversidad y la fuerza del movimiento. Exigieron alto a la violencia de género y la igualdad en todos los ámbitos de la sociedad. Las movilizaciones no sólo reunieron a distintas generaciones y contextos culturales, sino que también reflejaron un amplio espectro de formas de protesta: pancartas con mensajes de empoderamiento, performances artísticas, cantos y marchas silenciosas que simbolizaban la lucha por un mundo más justo y seguro para todas.Foto Cristina Rodríguez, Jorge Ángel Pablo García, Arturo Campos Cedillo y Ap
 
Periódico La Jornada
Lunes 9 de marzo de 2026, p. 3

En una marcha en la que, una vez más, el énfasis estuvo en la demanda de justicia y el cese de todo tipo de violencias machistas, miles de mujeres de todas las edades se apropiaron de las principales avenidas de la zona centro de la Ciudad de México.

El tono de la caminata fue de reivindicación, pero festivo y pacífico, sin quitar el dedo del renglón en que todavía “nos siguen matando, desapareciendo, violando y transgrediendo nuestros derechos”.

La mayoría de las jóvenes, adultas mayores e incluso niñas y bebés en carriolas, salieron desde la Glorieta de las Mujeres que Luchan hacia la explanada del Zócalo capitalino, donde realizaron un mitin en el cual dejaron en claro que el movimiento de mujeres no debe ser cooptado por los gobiernos ni por los partidos políticos, que “desmovilizan las luchas de las mujeres” y las intentan usar para su beneficio.

En ese punto sostuvieron que “no llegamos todas”, pues “la precariedad y la opresión” siguen presentes en la vida de millones de mujeres en el país.

Las avenidas se tiñeron de morado ante el paso de miles, vestidas con playeras, paliacates y gorras en ese tono, al igual que pancartas, banderas y bengalas de humo.

Al ritmo de batucadas y consignas: “disculpe las molestias, ¡nos están matando!”; “señor, señora, no sea indiferente, se roban a nuestros hijos con apoyo de los jueces” y “todas las madres merecen ver a sus hijos volver”, los contingentes inundaron las calles por más de cuatro horas.

En los carteles también expresaron su hartazgo con el patriarcado: “Abue, vine a gritar lo que a ti te hicieron callar”, “somos nietas de las brujas que no pudiste quemar” y “tu acoso arruina mi outfit”.

Bajo los rayos del sol, que no dieron tregua, la colorida y multitudinaria protesta exigió justicia por las que están, por aquellas a las que les fue arrebatada la vida y por las que vendrán.

Desde temprano, integrantes de diferentes colectivas, de agrupaciones defensoras de derechos humanos y reproductivos, así como cientos de aquellas que llegaron de forma espontánea, junto a sus hijas y amigas, denunciaron que todavía se está a un abismo de la igualdad sustantiva, a pesar de que hay ciertos avances en materia sanitaria, salarial y laboral, entre otros rubros.

Sobre avenida Juárez y 5 de Mayo, invitaron a las asistentes a estampar la palma de su mano en mantas extendidas en la acera. Con pintura morada y roja, dejaron su huella como una prueba de denuncia de las violencias machistas que han tenido que soportar en sus vidas.

Uno de los momentos más emotivos y sororos ocurrió al escuchar las historias de niñas y adolescentes violadas en lugares que deberían haber sido protectores para ellas, como la escuela, la guardería y espacios deportivos.

Con corona y vestido de princesa en tonos morados y rosas, Ivanna relató, entre lágrimas, que durante su primera infancia fue violentada sexualmente en su prescolar.

“Como vieron en mi cartel, fui violada y abusada sexualmente por un hombre a los cinco años y estoy muy triste porque, aunque está en prisión, no le han dado sentencia. Me violaba y golpeaba en los baños de la escuela.”

Las palabras de la infante desataron múltiples muestras de apoyo: “¡no estás sola!, ¡no estás sola, ¡Ivanna, tú eres un ejemplo para nosotras!”

Otra historia que causó indignación fue la de Zoé, de 15 años, quien dijo que fue violada a los 14, por su entonces novio en los vestidores del Deportivo Cuauhtémoc.

“Además de violarme, intentó ahorcarme. Este mes probablemente quede libre mi violador, ya que es menor de edad. Pero quiero decirles que luchen, quemen todo y rompan todo, porque en este país no hay justicia.”

A diferencia de otras marchas del 8-M, en esta ocasión la vigilancia policiaca fue discreta e incluso algunos negocios situados en el trayecto de la protesta no suspendieron su servicio.

Después de que concluyó la manifestación, pequeños grupos de jóvenes –algunas de ellas encapuchadas– intentaron derribar las vallas frente a la Catedral Metropolitana de la Ciudad de México, pero el incidente no prosperó ni fue la constante en esta conmemoración.

Por la noche, cuando la plancha del Zócalo capitalino estaba prácticamente despejada, algunos grupos hicieron fogatas con las pancartas.