Opinión
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Ciudad perdida

Consejo morenista sin trascendencia // Partido sin definiciones claras // Identificados, grupos tóxicos

N

o era el mejor plan, pero simplemente no encontraron otro.

Morena está atrapado en su propia telaraña.

Sin mayor idea política, el Consejo Nacional transcurrió sin mayor trascendencia. Nada se movió para que nada cambie, la lógica de la muerte.

Durante varios días y hasta una noche antes del sábado pasado se habló de cambios dentro de la estructura que podrían beneficiar la imagen que hoy se tiene de Morena y que no camina con el mejor reconocimiento de la gente hacia su labor. Algunas encuestas advierten que la diferencia entre la PresidentA y Morena, respecto de su popularidad, llega a ser de hasta 30 puntos a favor de Sheinbaum.

Nadie puede negar que el partido hoy en el poder también ha sufrido una campaña de ataques que han mellado el reconocimiento que debería tener si se considera que su labor va de la mano con el trabajo que se desarrolla desde el Zócalo, pero la gente no lo ve así.

A esta fechas, el segundo mandato con Morena como plataforma impulsora, el partido sigue sin definiciones claras, concretas, contundentes, hasta para pronunciarse en contra del monstruo naranja se les hace difícil, por muchas cosas, entre otras porque en su interior subsiste el virus de la derecha que se incrustó en una estrategia de lucha electoral y que ahora impide el desarrollo de una identidad política definida.

Y no es el único lastre. La indefinición que en algún momento fue un importante atractivo frente al desprestigio de los partidos en general se ha querido mantener por parte de algunos grupos que se colgaron de los éxitos tanto de López Obrador como de Claudia Sheinbaum sin entender que fue el trabajo y no la grilla lo que logró el reconocimiento popular.

Para algunos, la inercia, como estrategia partidista, puede tener algunos resultados favorables durante ciertos lapsos, pero esa fuerza se agota y si no hay nuevas fuerzas impulsoras se frena el movimiento y se oxidan las ideas. Eso pasa con Morena, que ha cerrado los ojos a cualquier tipo de cambio que le permita reconciliarse consigo mismo y con la gente que le brinda confianza.

Lo peor de todo es que los problemas se amontonan. La dirigencia partidista no tiene el respeto político que debería porque no ha sabido promover la idea –cualquiera que esta sea– del partido hacia la gente, pero tampoco sabe responder a los retos que enfrenta, por ejemplo la Presidenta, y enmudece cuando se requiere la convocatoria que haga patente el respaldo a una forma de pensar y gobernar.

Desde luego, hoy el problema de Morena son sus rémoras, mañana serán las elecciones. En el congreso no pasó nada y eso pesa para mal.

De pasadita

Las autoridades policiacas de la Ciudad de México tienen bien identificados a los grupos que actúan con uniformes negros en las marchas multitudinarias donde generan violencia.

Según algunos registros, se dice que uno de esos grupos es liderado por una mujer a la que se conoce como La Abuela, grupo al que ayer mismo la policía le retiró martillos y otros objetos con los que presumiblemente causarían daños.

Los datos que se tienen hasta ahora hablan de que La Abuela fue o es militante del casi extinto PRD, hoy enemigo del gobierno. Las investigaciones sobre la actuación de la mujer y del grupo que supuestamente lidera están en curso, según nos han dicho.

También se investiga a Las Morras de Fuego, otro grupo al que se considera “tóxico” por ser generador de violencia. Es muy probable que ya se tengan identificadas a las mujeres que conforman ese grupo que aparece en las marchas.

A eso de las 19:30 se detectó a un grupo de hombres ajenos a la marcha que pretendían incendiar un local y más tarde el edificio de gobierno de la ciudad, donde lograron hacer algunos destrozos. Hay nueve detenidos, todos hombres.