Opinión
Ver día anteriorLunes 9 de marzo de 2026Ediciones anteriores
Servicio Sindicado RSS
 
México SA

Trump, anexionista y neocolonial // Juega al tío Lolo con el narco // ¿Y la guerra contra las drogas?

Foto
▲ La foto del recuerdo de la cumbre con el presidente Donald Trump antier en Miami.Foto Ap
C

omo parte de su política anexionista y neocolonial –ahora disfrazada de Escudo de las Américas–, el aberrante cuan repugnante inquilino de la Casa Blanca anunció “una guerra hemisférica contra el narcotráfico”, porque, según él, “la única manera de derrotar a estos enemigos es desatar el poder de nuestras fuerzas armadas”. Dado lo anterior, “usaremos misiles” y “caerán directo a donde despachan” los barones de la droga.

Más salvaje no pudo ser, pero si su intención es “derrotar” a los narcotraficantes, entonces esos misiles deberá dirigirlos a su propio territorio, porque no es por gracia divina que la droga se expenda hasta en el más apartado rincón de Estados Unidos, que la vendan narcos gringos que nunca aparecen y que ese país ocupe la primera posición internacional en consumo de todo tipo de narcóticos, legales e ilegales, pues los habitantes de esa nación se fuman hasta las cortinas.

La “preocupación” de ( fuck) Trump (como de tantos otros inquilinos de la Casa Blanca) tiene solución: ¿quiere acabar con el narcotráfico? Tiene que sacar al gobierno gringo del negocio político y económico de los estupefacientes (sólo como ejemplo, recuérdese el caso Irán-contra; a esta última la financió, entrenó y armó, utilizando droga para ello); ¿quiere terminar con los narcobarones? Debe eliminar a, por lo menos, la CIA y a la DEA (cada vez con más presupuesto y menos resultados), que son los capos mayores en estos quehaceres. ¿Quiere destrozar las finanzas de los cárteles? Que cancele la lavandería industrial del sector financiero en su país y sus ramificaciones en América Latina; ¿quiere arrasar con los cárteles mexicanos y de otros naciones del hemisferio? Que no le venda armamento producido por empresas gringas, siempre ante la “vista gorda” del gobierno de aquel país (recuérdese el operativo Rápido y furioso, es decir, Estados Unidos alimenta militarmente el poder de fuego del narco y promueve ingresos de ensueño para los fabricantes de armas, y todavía reclama). Pero el pedófilo se suelta y acusa a México de ser “epicentro” de la violencia de los cárteles en el hemisferio.

Entonces, lo demás, como la amenaza de misilazos y el uso “del poder de nuestras fuerzas armadas”, simplemente es hacerse pendejo solo, porque sin duda el objetivo real del esperpéntico magnate naranja no es reducir el consumo interno, limpiar de droga las calles estadunidenses ni sanar a los adictos. No: su “Escudo de las Américas” tiene fines cínicamente anexionistas y neocoloniales, y para ello cuenta con 12 ultraderechistas serviles, disfrazados de “líderes” regionales (por cierto, uno de ellos, Daniel Noboa, de Ecuador, descaradamente exporta plátanos rellenos con talco blanco), a quienes congregó en Miami para que le aplaudieran a rabiar la sarta de estupideces que dijo.

Transcurridos cerca de 55 años desde que Richard Nixon declaró la “guerra contra las drogas” y 44 desde que Ronald Reagan hizo lo propio, y en ese periodo la venta de estupefacientes en Estados Unidos (en todas sus presentaciones) se ha incrementado exponencialmente para atender la creciente demanda de los insaciables consumidores gringos, al tiempo que de forma masiva la droga se introduce sin mayores problemas a ese país. De hecho, ingresa como Peter por su casa.

¿Cuántas décadas han pasado desde que la DEA y la CIA (una “persiguiendo” narcotraficantes y otra pactando con ellos, con fines políticos, en su eterna lucha contra el “comunismo”) se instalaron en Colombia, siempre con las piernas abiertas del inquilino en turno de la Casa Nariño?, y en ese tiempo la producción y exportación de cocaína a Estados Unidos se incrementó de forma brutal. Lo mismo: ¿qué sucedió con la Iniciativa Mérida, dócilmente aceptada por Felipe Calderón, al tiempo que mantenía a Genaro García Luna, protector del cártel de Sinaloa, como titular de la Secretaría de Seguridad Pública? ¿Qué fue del “cártel de Los Soles, el cual, luego del secuestro de Nicolás Maduro, como por arte de magia dejó de “existir”? Y como estos ejemplos, muchísimos más, y cada día el narco está más sólido, porque para la Casa Blanca es un enorme negocio político y económico.

Sólo como cápsula de memoria: cuando la Unión Soviética invadió Afganistán (1979-1988), la producción interna de opio se redujo prácticamente a cero; cuando lo hizo Estados Unidos (2001-2021), sucedió exactamente lo contrario. Pero “otros” son los culpables, dice el pedófilo.

Las rebanadas del pastel

La abyecta cabeza naranja del imperio advirtió a sus cipayos: “no voy a estar aprendiendo su maldito idioma, no tengo tiempo”. Y ellos aplaudieron a rabiar. Más despreciables, imposible.

Twitter: @cafevega