No se cumple la sentencia de la SCJN, denuncia
Deplora ausencia de perspectiva de género y personal insuficiente o no calificado en fiscalías especializadas
Domingo 8 de marzo de 2026, p. 2
En México, el feminicidio registró una leve disminución, al pasar de un promedio de 2.03 diarios en enero de 2025 a 1.74 en el mismo mes de este año, indican datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP).
Esa tendencia también se refleja en el último lustro, al considerar las muertes diarias por feminicidio y asesinato doloso de mujeres. En 2021, oficialmente se registraron 10.32 casos al día; en 2022, 10.37; en 2023, 9.40; en 2024, 9.32 y en 2025, 7.66.
Sin embargo, María de la Luz Estrada, directora del Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio (OCNF), señala a La Jornada que la estadística oculta el hecho de que sólo entre 25 y 27 por ciento de las muertes violentas de mujeres, en promedio, comienzan siendo investigadas como feminicidios.
El componente de desaparición
Además, precisa, no se toma en cuenta el componente de desaparición, ya que luego de que son encontrados los cuerpos de las víctimas, muchas veces los casos terminan confirmándose como feminicidios.
En el contexto de las protestas que detonaron los feminicidios de Kimberly Ramos y Karol Toledo, estudiantes universitarias de Morelos, justo en vísperas del Día Internacional de la Mujer (8-M), Estrada hace notar que algunos estados con altos índices de muertes violentas de mujeres acreditan muy pocos feminicidios, y no es porque no los haya, sino porque no se indagan como tales.
Recuerda que Guanajuato cerró 2023 con 450 asesinatos de mujeres, pero sólo acreditó 5 por ciento de feminicidios. En enero de 2026 encabezó la lista de homicidios dolosos de mujeres en el país, con 16, pero sólo uno como feminicidio.
Con base en cifras del SESNSP, si se toman en cuenta sólo los feminicidios, también se observa disminución. Mientras en 2021 hubo la mayor cantidad de esos crímenes de la década reciente, con mil 21; en 2022 bajaron a 983; en 2023, a 853; para 2024 hubo 855; en 2025 se cometieron 725, y este enero fueron 54, la cifra más baja registrada en el primer mes en los pasados ocho años.
A pesar de eso, señala Estrada, el detalle está en que no se cumple a cabalidad la sentencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación en 2015, derivada de un amparo por el caso Mariana Lima Buendía: “Hay negación al reconocimiento de muertes violentas de mujeres como feminicidio. Las fiscalías ponen obstáculos para que el criterio de la Corte sobre el caso de Mariana Lima se aplique y toda muerte violenta de mujeres se inicie investigando con perspectiva de género. Hay deficiencia en las periciales, por lo que acaban determinando que fueron suicidios o accidentes. Sólo con la intervención de las familias y agrupaciones se comprueba que estuvo mal hecha la diligencia. Además, alrededor de 90 por ciento de las fiscalías no aplica a cabalidad el criterio de la Corte, sólo está en el discurso, pero no en su protocolo.”
Crisis en el sistema judicial
Existe una “crisis de acceso a la justicia” para las víctimas y sus familias, y aunque hay fiscalías y vicefiscalías especializadas en feminicidio, muchas de ellas no tienen personal suficiente ni calificado, y por consiguiente no acreditan el delito.
Cifras del SESNSP indican que, en enero de 2026, cuatro estados concentran 38.9 por ciento de los feminicidios cometidos ese mes: Sinaloa (8), Ciudad de México (5), estado de México (4) y Tamaulipas (4). En Sinaloa y Tamaulipas, la mayoría de las víctimas estaban en el rango de 30 a 60 años y en el estado de México, la mayor parte eran jóvenes de 18 a 29 años, así como adolescentes de 13 a 17. El reporte expone que en el primer mes del año la tasa nacional (por cada 100 mil mujeres) de víctimas de feminicidio fue de 0.08.
Ingrid Gómez Saracibar, subsecretaria del Derecho a una Vida Libre de Violencia de la Secretaría de las Mujeres, habla de “reducción importante en feminicidios” y asevera que “ha habido mejor contabilización” de éstos.
Según el OCNF, entre las deficiencias en las investigaciones está “la ausencia de análisis de contexto con perspectiva de género, sobre todo en entornos de alta criminalidad para identificar patrones”.
Gómez Saracibar explica que “en prácticamente todos los códigos penales está la relación de confianza con la persona agresora como criterio, la violencia sexual, el historial de violencia feminicida, el contexto, la exposición del cuerpo, y en algunos también se considera si la muerte violenta estuvo antecedida de desaparición forzada”.
No obstante, reconoce que “tenemos muchos desafíos”, porque “hay estados que mantienen índices preocupantes” y menciona a Sinaloa, el estado de México, Colima y la Ciudad de México, y en algunos de estos casos, subraya, es “porque también hay mucha más densidad poblacional”.
Combatir la impunidad
Señala que se debe “combatir la impunidad” en torno al ilícito y para ello se debe “cumplir con la sentencia de Mariana Lima Buendía en todas las fiscalías especializadas para la investigación de feminicidio o de delitos de género. Esto tiene que ver con las reformas constitucionales en términos de los deberes reforzados, de crear instancias especializadas para la atención de estos delitos”.
En enero de este año, la Secretaría de las Mujeres anunció que impulsa la instauración de fiscalías especializadas en delitos de género en las 32 entidades federativas, que cuenten con estándares homogéneos y con personal capacitado en perspectiva de género para abatir la impunidad en ilícitos contra las mujeres, incluidos los feminicidios. Estrada comenta que la mejor forma de lograr que las fiscalías investiguen conforme al protocolo es con las Alertas de Violencia de Género contra las Mujeres, pero este mecanismo se ha abandonado en los años recientes. También, la dependencia “está en comunicación no sólo con la Fiscalía General de la República, sino por medio de la Conferencia Nacional de Procuración de Justicia y de Seguridad Pública tenemos un diálogo con las fiscalías”, dice Gómez Saracibar.
Según ONU Mujeres, ningún lugar del mundo está libre de asesinatos de mujeres en razón de género; en promedio, cada 10 minutos una mujer o niña muere a manos de su pareja o un familiar. Es un promedio de más de 140 al día.
Continuo de violencia
“Los feminicidios no ocurren de manera aislada. A menudo se sitúan en un continuo de violencia que puede comenzar con comportamientos controladores, amenazas y acoso, incluso en línea, y el hogar sigue siendo un lugar peligroso y a veces letal para demasiadas mujeres y niñas en el mundo”, plantea el organismo.
El informe sobre feminicidio 2025 de ONU Mujeres y la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito indica que la tasa más alta de feminicidios se dio en África (3 de cada 100 mil mujeres), seguida del continente americano (1.5), Oceanía (1.4), Asia (0.7) y Europa (0.5).












