Aumenta 1.79 por ciento su valor frente a otras seis divisas durante la semana con alta incertidumbre en los mercados por la crisis EU-Irán
Domingo 8 de marzo de 2026, p. 16
La primera semana de marzo, el dólar demostró que sigue siendo un refugio ante la elevada aversión al riesgo en el mundo.
La escalada del enfrentamiento militar en Medio Oriente está enviando una señal contundente a los mercados: cuando aumenta la incertidumbre, los inversionistas siguen recurriendo a la moneda estadunidense como principal activo de resguardo.
Desde que comenzó el conflicto bélico entre Estados Unidos e Irán desde el fin de semana pasado, el dólar registra su mayor avance desde febrero de 2023, lo que contrasta con las pérdidas observadas en otros activos claves.
El índice DXY, que mide el comportamiento de dicha moneda frente a una canasta de seis divisas internacionales, presenta un avance de aproximadamente 1.79 por ciento.
Se está comportando de manera clásica en estos periodos de aversión al riesgo e incertidumbre. Esto va más allá de la simple escapatoria al riesgo y la búsqueda de calidad; el mercado está cuestionando las perspectivas de crecimiento e inflación a nivel global.
A diferencia de los discursos del año pasado, en los que los bancos centrales adquirieron lingotes de oro para diversificar sus inversiones más allá del dólar, mientras los inversionistas privados, preocupados por la situación económica, acudieron a los fondos respaldados por oro.
El papel del dólar como divisa de reserva global, anclado históricamente en su credibilidad institucional, profundidad financiera y dominio comercial, enfrenta crecientes dudas estructurales que trascienden lo coyuntural.
Durante décadas, su estatus ha permitido a Estados Unidos emitir deuda en su propia moneda, ejercer un alto grado de autonomía monetaria e influir de forma decisiva en los mercados internacionales. No obstante, en el contexto actual, marcado por el deterioro fiscal de esa nación, la rivalidad geopolítica y el rediseño de las cadenas de valor globales, emergen señales que apuntan a un proceso de erosión de dicha hegemonía, explicaron algunos especialistas.
Las amenazas arancelarias del presidente Donald Trump y sus acciones en el extranjero han contribuido a las dificultades del dólar. Algunos analistas anticiparon que la moneda podría seguir debilitándose, debido a la diversificación fuera de Estados Unidos, recordó Carlos Ponce, socio fundador y director general de SNX.
Así, en los recientes hechos geopolíticos, el dólar demuestra que sigue siendo refugio en tiempos de incertidumbre.












