Afecta las transferencias de dinero y diezma ventajas en el sector automotor
Domingo 8 de marzo de 2026, p. 15
La creciente incertidumbre en la política migratoria de Estados Unidos ha tenido un impacto cuantificable en las remesas a México, reduciendo el crecimiento interanual hasta en 12 puntos porcentuales durante los periodos de alta incertidumbre, reportó el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en un nuevo informe que, más allá de pronósticos de crecimiento ya rebasados, analiza los efectos de las políticas impulsadas por Donald Trump en las remesas y en la industria automotriz mexicana.
El Informe macroeconómico 2026: Resiliencia y perspectivas de crecimiento en una economía global cambiante prevé que América Latina y el Caribe crezca 2.2 por ciento en 2025 y 2.1 por ciento en 2026, en línea con su promedio de largo plazo, pero destaca que el avance varía entre las economías más grandes de la región.
Aunque el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) ya informó que en 2025 el crecimiento del producto interno bruto (PIB) en México fue de 0.8 por ciento en cifras desestacionalizadas y de 0.6 por ciento con datos originales, en su informe publicado el martes el BID apunta a un estimado de 0.5 por ciento el año pasado y no proyecta una cifra concreta para 2026.
No obstante, sí aporta un par de análisis sobre los efectos que tiene México en dos áreas que son una fuente importante de divisas para el país: las remesas y la industria automotriz.
Sobre la primera, el BID subraya que en México el flujo de remesas entre 2023 y 2024 experimentó una marcada desaceleración, con periodos de crecimiento interanual plano o ligeramente negativo, lo que refleja cambios en los patrones migratorios, la participación en la población activa en Estados Unidos y las condiciones del tipo de cambio.
Esto contrasta con el hecho de que a lo largo de 2023 y hasta 2024, los envíos de dinero reales a Centroamérica se aceleraron, con un crecimiento superior a 25 por ciento en algunos trimestres. Acompañado de este avance, hay países de la región donde estas transferencias familiares representan entre 20 y 30 por ciento del PIB, y en economías del Caribe, como Haití y Jamaica, superan el 10 por ciento.
“Esta divergencia entre México y Centroamérica representó una ruptura con el comportamiento más sincronizado observado a principios de la década, cuando los flujos hacia ambos lugares tendían a moverse en paralelo con las condiciones del mercado laboral estadunidense”, explica el informe.
La caída de las remesas hacia México reflejan una disminución de la fuerza laboral migrante en Estados Unidos; mientras el aumento en Centroamérica se explica por que ya forman parte de la fuerza laboral han aumentado el monto de sus transferencias, explica el informe del BID.
En cuanto al sector automotor, el informe del organismo subraya que en 2025, la posición de México en el mercado estadunidense cambió notablemente, afectada por los acuerdos comerciales de Estados Unidos con Japón y Corea, que comenzaron a erosionar la ventaja competitiva de la industria mexicana, pero aún con ello ésta se mantiene.
“La industria automotriz mexicana conservó una ventaja relativa en el mercado estadunidense tras los cambios arancelarios de 2025, pero su exposición absoluta aumentó y la competencia de Japón y Corea se intensificó en virtud de los nuevos acuerdos comerciales”, explicó.
Antes de abril, las exportaciones automotrices mexicanas ingresaban a Estados Unidos libres de impuestos, mientras las importaciones de otros países debían pagar una cuota de alrededor de 2.5 por ciento. Luego, con las modificaciones impulsadas por la administración Trump, el arancel efectivo de las exportaciones automotrices de México aumentó a 5 por ciento, tras la pérdida de su exención de la Sección 232, mientras el promedio mundial repuntó a más de 10 por ciento. “Como resultado, aunque México está ahora sujeto a un arancel más alto que antes, su ventaja relativa sobre otros exportadores ha aumentado”.












