Desde aquí salieron a buscar el águila sobre el nopal
Alberga lugares emblemáticos como el estudio de cine, el Centro Nacional de las Artes y el Museo Nacional de las Intervenciones
Domingo 8 de marzo de 2026, p. 29
De Huitzilopochco (lugar donde está Hutzilopochtli) –actual colonia Churubusco, en Coyoacán–, un grupo numeroso de aztecas-mexicas que ya llevaban asentados en esta zona 26 años salió en busca de un águila devorando una serpiente posada en un nopal enraizado sobre piedras lleno de tunas rojas para fundar México-Tenochtitlan.
El águila simboliza al Sol Naciente Huitzilopochtli y la serpiente a la Luna; su hermana Coyolxauqui y las tunas rojas a las innumerables estrellas para que el día venza a la noche... reflejado en nuestro Escudo Nacional, dice el cronista e historiador Fernando Ollervides, autor del libro Churubusco Sagrado Coyoacán.
La formación de Churubusco no sólo le da antigüedad a Coyoacán, sino a la fundación misma del país, pues este territorio puede ser considerado el primer asentamiento de México-Tenochtitlan.
La colonia no sólo alberga lugares importantes, como los Estudios Churubusco, el Centro Nacional de las Artes, el Club Campestre, el Convento de Nuestra Señora de los Ángeles de Churubusco –actual Museo Nacional de las Intervenciones– o semillero de personajes como Pedro Armendáriz Hastings, sino una historia prehispánica importante.
En 1299, cuenta Fernando Ollervides, llegaron los mexicas a Churubusco Huitzilopochco, lugar que entonces se llamaba Huitzilátl o Manantial Sagrado del Colibrí, de estirpe tolteca que había sido gobernado por los dos hijos menores de la Serpiente Emplumada, Cé Ácatl Topiltzin Quetzalcóatl, Xilotzin Reverendo Elote Tierno y el menor Pochótl, ceiba en náhuatl.
De hecho, en su libro, el cronista refiere que una vez conformado Huitzilopochco o Churubusco, “toma el mando el gran caudillo y sacerdote Tlenamáctl, ‘hacedor del fuego sagrado’: Tenoch, quien celebra, aquí mismo, la Quinta Ceremonia del Fuego Nuevo”, un rito de renovación tanto individual como colectivo.
Punto de partida que dio origen a la actual ciudad
En esta colonia se construyó uno de los centros ceremoniales más importantes de México-Tenochtitlan, después del Templo Mayor, en lo que hoy es la calle Paz Montes de Oca hasta la avenida Del Convento, de donde sale la expedición en busca del águila devorando a la serpiente.
Aquellos que no salieron a la búsqueda se quedaron en Churubusco, pues ya formaban parte de la población “culúa”, como llamó Hernán Cortés a esa fusión o mezcla de razas que se había formado entre toltecas y mexicas.
Según Ollervides, en Churubusco todavía se hallan familias de la sucesión de Huitzilopochtli y sus guerreros, pero con apellidos como Aguilar, Belmont, Castrejón, Correa, De León, Estrada, Juárez, López, Morales Nájera, Perea, Romero y Santamaría, principalmente.
Churubusco además gozaba de gran poder económico, político, militar y religioso. Era conocida también como la ciudad amurallada. “Controlaba el comercio, navegación y tránsito de personas y mercancías, al estar situado en lo que era la ribera de la laguna”, señala el historiador.
“Churubusco era el único lugar que estaba amurallado de toda la comarca porque era el Petlacalco, viene de petaca, porque ahí guardaban sus armas, y siempre ha sido muy importante hasta la fecha”, asegura.
Con la caída de México-Tenochtitlan el 13 de agosto de 1521, los españoles cambiaron intencionalmente los nombres como el de Huitzilopochco por Churubusco, para evitar que se relacionara con Huitzilopochtli, a quien consideraban un demonio.
Actualidad
Vecinos de esta colonia se dan cita en un evento en la Casa de Cultura Jesús Reyes Heroles, donde cuentan que algunas de las viviendas todavía guardan humedales producto de las lagunas, pues también era un gran centro chinampero.
“Aún hay humedales debajo de muchas casas y construcciones; escarbábamos unos 70 centímetros y se encontraba agua, lodo y agua”, dice Víctor, uno de los vecinos que participaron en esta charla.
Por muchos años la colonia Churubusco mantuvo un carácter de pueblo ubicado entre calzada de Tlalpan, pero hasta el siglo XX, cuando la ciudad comenzó a expandirse más, la zona tuvo que ser fraccionada en barrios y colonias como Campestre Churubusco, Churubusco Country Club, Héroes de Churubusco, Prado Churubusco, Unidad Habitacional Ermita Churubusco y Jardines de Churubusco.












