Alcaldía ignora denuncia; piden intervención de Sedema
Domingo 8 de marzo de 2026, p. 28
En días recientes, camiones de volteo han sido vistos en el momento en el que rellenan con grava un tramo del canal Luis Delgado, a la altura de la calle Eleuterio Méndez, lo que afecta la recarga de los mantos acuíferos y el área natural de la Ciénega, en la alcaldía Tláhuac. A pesar de las denuncias que vecinos de la zona han realizado a las autoridades de la demarcación, no han tenido respuesta.
El lugar al que llegan los vehículos está en los límites de un área que fue invadida, por lo cual señalan el daño ambiental que se ocasiona y su temor a que sigan las invasiones en esta parte donde la mancha urbana crece sin ningún control.
Ante la omisión de las autoridades de la alcaldía, a cargo de Berenice Hernández, los pobladores de La Conchita y el ejido San Francisco Tlaltenco pidieron la intervención de las autoridades de la Secretaría de Medio Ambiente (Sedema).
La zona de relleno está localizada justo donde fue la inundación en la pasada temporada de lluvias, que dejó por varias semanas a más de 80 familias con anegaciones en sus casas en La Conchita, e incluso se extendió a la Ciénega.
Apenas hace unos días los ejidatarios reiteraron su llamado a las autoridades para atender la zona que mantienen en el olvido ante la disputa de terrenos del área de conservación, donde siguen las invasiones y el robo de tierras sin que nadie detenga los despojos, por lo que apremiaron al Gobierno de la Ciudad de México a extender los operativos que realiza en zonas protegidas a la Ciénega para detener la mancha urbana.
Los habitantes de Tlaltenco tienen identificados a los principales fraccionadores, entre ellos el Frente Popular Francisco Villa, organización que identifican como muy cercana al gobierno capitalino, pero también están otros, como Asentamientos Humanos Unidos de la Sierra de Santa Catarina y Antorcha Popular, que justo está ubicada en la zona cercana al canal Luis Delgado.
Los habitantes han tratado de resolver las invasiones, “pero los riesgos son fuertes porque ya también tenemos organizaciones que están vinculadas con la delincuencia”.












