Miércoles 4 de marzo de 2026, p. 23
Islamabad. Tropas de Afganistán atacaron posiciones militares de Pakistán en 16 puntos a lo largo de la frontera suroccidental a primera hora de ayer y abrieron fuego contra múltiples puestos en el noroeste, lo que derivó en intensos enfrentamientos en los que murieron 67 miembros de las fuerzas afganas y un soldado paquistaní, en el quinto día consecutivo de combates entre las naciones vecinas, informaron las autoridades.
Pakistán “repelió con éxito estos múltiples ataques” a lo largo de la frontera con Afganistán, señaló el ministro de Información, Attaullah Tarar.
El vocero indicó en un mensaje en X que las fuerzas rivales llevaron a cabo asaltos terrestres en 16 puntos en los distritos suroccidentales de Qilla Saifullah, Nushki y Chaman, en la provincia de Baluchistán. Islamabad respondió con ataques de represalia que causaron 27 bajas entre las tropas afganas, agregó.
Según Tarar, Kabul lanzó también ataques en 25 lugares en las regiones fronterizas de Khyber Pakhtunkhwa, en el noroeste, donde las tropas paquistaníes mataron a 40 efectivos afganos.
Kabul no realizó comentarios acerca de las cifras ofrecidas por las autoridades pakistaníes.
Pakistán y Afganistán han afirmado repetidamente que causaron un gran número de bajas en el bando rival desde el jueves, cuando la segunda nación lanzó ataques en represalia por bombardeos aéreos paquistaníes el domingo anterior. Desde entonces, Islamabad ha llevado a cabo operaciones a lo largo de la frontera, y Tarar manifestó el lunes que 435 miembros de las fuerzas de seguridad afganas murieron y 31 posiciones habían sido capturadas en los combates.
En Afganistán, el ministerio de Defensa ha asegurado repetidamente que no permitirá que su suelo sea utilizado contra otras naciones.
“Repito una vez más que no permitiremos que ninguna persona o grupo utilice nuestro territorio contra otros países”, afirmó el vocero ministerial, Enayatullah Khawarazmi.
El portavoz explicó en un comunicado que las fuerzas afganas también respondieron a los ataques paquistaníes en las pasadas 24 horas, destruyendo alrededor de una docena de puestos y matando a cuatro soldados. Hasta ayer, 28 uniformados afganos han muerto y otros 42 resultaron heridos en los combates.
Por su parte, Hamdullah Fitrat, portavoz adjunto del gobierno afgano, acusó a Islamabad de violar su espacio aéreo y atacar zonas públicas, incluyendo viviendas, mezquitas e instalaciones públicas en las provincias de Kabul, Laghman, Nangarhar, Paktia, Kandahar y Kunar, además de campamentos de refugiados.
Estas operaciones dejaron 110 civiles fallecidos, incluidos 65 mujeres y niños.
Por su parte, la misión de la Organización de Naciones Unidas en Afganistán pidió un cese inmediato de los combates y advirtió que el conflicto empeora la ya grave situación humanitaria del país. En un comunicado, apuntó que desde el 26 de febrero al menos 146 civiles se han visto afectados por la violencia, con 42 muertos y 104 heridos, incluidas mujeres y niños. Las cifras son preliminares, señaló.
Pakistán ha descrito sus operaciones como una “guerra abierta” con Afganistán, lo que ha alarmado a la comunidad internacional. La zona fronteriza sigue siendo un bastión de los grupos insurgentes, incluyendo Al Qaeda y el Estado Islámico.












