Lunes 2 de marzo de 2026, p. 35
Cuando las luces se apagaron en el Zócalo, una vibración que empezó en el asfalto subió como una ola hasta el escenario. Entonces apareció Shakira, pequeña sobre la plataforma, gigantesca en las pantallas, se alzó las gafas y miró al público, como si midiera la dimensión del lugar, como si entendiera que no estaba en un estadio más, sino en el corazón del país que llama su casa. Lo que vio parecía que le satisfacía; esbozó una sonrisa.
“¿Cómo está mi gente de México? Bueno, esto es un sueño, qué poético ver este lugar tan lleno de ustedes, muchas gracias a todos los que acamparon desde temprano, bajo el sol, y venciendo todos los obstáculos junto conmigo.
“Tengo una mezcla de nostalgia y agradecimiento, es nuestro último día de gira en México, mi casa”, dijo.
Los asistentes (400 mil, según cifras del gobierno de la CDMX) que acudieron al llamado de la loba respondieron: “¡Shakira, hermana, ya eres mexicana!” Entonces la cantante de La tortura conectó con su público: “No hay mejor rencuentro que el de una lobita con su manada mexicana. Aquí en el Zócalo hoy y siempre somos uno”.
La presentación, que se inició a las 20:30 horas, es el regreso de la cantante colombiana al principal espacio público del país, casi 20 años después de su primera actuación aquí, el 27 de mayo de 2007. También marca el cierre de una serie de conciertos, que comenzó en marzo de 2025 e incluyó 31 fechas en varias ciudades, 13 de ellas en el Estadio GNP Seguros de la capital.
“Las mujeres solas somos más vulnerables, pero juntas somos invencibles”, dijo Shakira parafraseando a Isabel Allende –su escritora favorita–, en otro intercambio con su público.
El concierto arrancó con ella interpretando La fuerte, Girl like me, La intuición y Estoy aquí, que vino con fuegos artificiales y la frase: “Estoy aquí, México”.











