Países en desarrollo, atractivos
Lunes 2 de marzo de 2026, p. 22
Las inversiones en energía, oro, materiales, bienes de consumo básicos y mercados emergentes lideraron las ganancias en el primer bimestre de 2026.
El oro logró en febrero su séptima alza mensual consecutiva por demanda de activos de refugio. La incertidumbre sobre las políticas arancelarias de Estados Unidos y las tensiones entre ese país e Irán impulsaron el atractivo del metal como protección, pese a que tuvo importantes retrocesos, pero poco a poco volvió a escalar.
En el primer bimestre la rentabilidad de la energía fue de 23 por ciento; la del oro, de 20 por ciento; materiales, 17 por ciento, y mercados emergentes, 15 por ciento.
En tanto, la incertidumbre económica en países desarrollados estimuló el interés por sus pares emergentes, que aún tienen margen de crecimiento. Así, el comportamiento de los fondos muestra que los administradores aumentaron posiciones largas en acciones en Asia y América Latina, según un informe de Citigroup. También favorecen a las divisas emergentes frente al dólar.
A pesar de la inclinación hacia los mercados emergentes por sus rendimientos, algunos inversionistas depositaron confianza en países con deterioro fiscal. Mientras, muchas economías emergentes en África y América Latina también se benefician del auge de las materias primas.
Los mercados emergentes son economías y sistemas financieros que están creciendo rápido y conectándose cada vez más con el mundo. No son potencias, pero muestran un dinamismo claro: expansión de sus clases medias, mejoras institucionales y oportunidades de inversión que resultan atractivas para el capital internacional.
Los activos de mercados emergentes pueden resultar aún más interesantes, comentó Skandia. Sin embargo, factores como la política fiscal interna, el clima político y las expectativas de crecimiento económico influirán fuertemente en la capacidad para mantener y ampliar la participación de los flujos internacionales.
Así, los mercados emergentes no sólo constituyen centros de crecimiento en el mapa económico global, sino que están captando un volumen sin precedente de inversión.
Los mercados emergentes llegan a 2026 con fundamentos más sólidos: inflación mejor contenida, bancos centrales con mayor credibilidad, balances fiscales más disciplinados y un ciclo de crecimiento resiliente frente a la desaceleración en economías desarrolladas.
“Calificamos las acciones de mercados emergentes como ‘atractivas’ dentro de nuestra estrategia global de renta variable. Esperamos que el crecimiento de utilidades se acelere, con ganancias del índice MSCI Emergente aumentando de 11 por ciento en 2025 a 16 por ciento en 2026, impulsadas por la adopción de la inteligencia artificial y mayores precios de las materias primas. Los mercados emergentes continúan cotizando con un descuento notable frente a sus pares globales, y el posicionamiento sigue siendo conservador, lo que deja espacio para un aumento en las asignaciones globales”, aseguró UBS Global Wealth Management.











