Segundo día de gira
La mandataria llama a Estados Unidos a “hacer su parte” para contrarrestar el ingreso de armas ilegales a México
Domingo 1º de marzo de 2026, p. 9
Culiacán, Sin., Desde este territorio, mancillado en los últimos tiempos por la violencia entre Chapitos y Mayos, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo afirmó: “no está solo Sinaloa; su Presidenta y todo México estamos aquí”.
Frente a los estereotipos construidos contra los habitantes de la entidad –sobre todo por la narrativa mediática estadunidense–, la mandataria subrayó que se debe oír bien, lejos y fuerte: “Sinaloa es de hombres y mujeres trabajadoras, es el granero de México, es trabajo, es turismo (…) Por más difíciles que sean los problemas, si estamos juntos, siempre salimos adelante”.
Los miles de personas que se dieron cita en el acto de colocación de la primera piedra del hospital regional de especialidades del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), donde pegó un sol ardiente, respondieron de inmediato con eufóricos gritos, ante lo cual la titular del Ejecutivo afirmó que Estados Unidos –de donde procede la mayoría del arsenal que dota de capacidad de fuego a los cárteles– “tiene que hacer su parte” para contrarrestar el tráfico ilegal de armas a México.
La Presidenta dirigió un claro mensaje a Washington: “Tenemos muy claro, muy claro, frente a los vecinos, que hay principios que no se negocian. Decimos siempre la verdad. Si ellos no quieren –que estamos ayudando– que pasen drogas de México a Estados Unidos, también tienen que hacer su parte para que dejen de entrar armas de Estados Unidos a México. Y tenemos muy claros los principios: la soberanía no se negocia. México es un país libre, independiente y soberano, aquí decidimos las y los mexicanos. ¡El pueblo manda!”
Invoca la fortaleza del pueblo
Acompañada por el gobernador Rubén Rocha Moya y funcionarios federales, la Presidenta continuó ayer su gira de trabajo por este estado, que ha vivido ya casi 18 meses de zozobra a causa del enfrentamiento entre facciones criminales a raíz del secuestro del líder del Cártel de Sinaloa, Ismael El Mayo Zambada, y su entrega irregular a autoridades estadunidenses en julio de 2024.
En esta capital –una de las ciudades más violentas del país y la sexta del mundo, de acuerdo con diversos reportes– se reforzó la presencia de las fuerzas armadas ante la visita presidencial, incluidos vehículos militares Humvee y Sand Cat blindados y con empotrado para armamento de alto calibre.
“Vengo aquí a Sinaloa, como en otras ocasiones, primero, a decirle al pueblo de Sinaloa que no está solo Sinaloa, que su Presidenta y todo México estamos aquí, que las fuerzas armadas y el gabinete completo están aquí con ustedes”, apuntó.
La jefa del Ejecutivo recurrió a la resistencia histórica de los mexicanos para alentar a los sinaloenses y expresarles su apoyo ante el contexto de violencia, el cual, de acuerdo con el Consejo Sinaloense de Empresarios, ha dejado el cierre de más de 4 mil 500 empresas y la pérdida de más de 19 mil empleos.
Recordó que en su más reciente libro, Grandeza, el ex presidente Andrés Manuel López Obrador subraya que valores del pueblo de México, como la solidaridad, la fraternidad y el amor al prójimo, a la naturaleza y a la patria tienen su origen en los pueblos originarios.
“Viene de lo que es México, de su historia, de su fuerza, de su grandeza. Así que, por más complicados que sean los problemas, siempre salimos adelante, por la grandeza de México y de su pueblo.”
Esta fue la primera salida de la mandataria al interior de la República tras la caída de Nemesio Oseguera Cervantes El Mencho, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación, organización antagónica del Cártel de Sinaloa.
En este enclave, bastión de Los Chapitos, la visita de la mandataria al predio donde se erigirá el hospital generó un ambiente de algarabía. Las porras más efusivas fueron las de los trabajadores del IMSS y de la comunidad de la Universidad Autónoma de Sinaloa.
Reconocimiento de Rocha Moya
Curtidos por las refriegas generadas por miembros del crimen organizado –hace unos años enfrentaron el llamado Culiacanazo–, los habitantes de esta capital iniciaron desde muy temprano la jornada para acompañar a la mandataria. En autos, camionetas y autobuses se movilizaron hasta el lugar del acto y se repartieron miles de cartulinas con mensajes de apoyo.
De acuerdo con el gobierno federal, la asistencia fue de 30 mil personas, aunque hubo cálculos más mesurados entre los presentes que hablaron de “no más de 10 mil”.
El fuerte calor y el retraso de más de una hora provocó que cientos no soportaran y decidieran retirarse antes de que la mandataria arribara al lugar, o bien, durante su discurso.
Previamente, el gobernador Rocha Moya agradeció el apoyo de la mandataria y el envío de efectivos de las fuerzas armadas para combatir la violencia en el estado. “No es poca cosa que nos haya estado ayudando a salir de los problemas de seguridad, aunque no hemos salido del todo: seguimos teniendo”, dijo.
Sin ese apoyo, agregó, “todavía seguiríamos teniendo problemas, que ya hemos rebasado, pero que no los hemos terminado. Hay que seguir cuidándonos. Por ese apoyo particular, Presidenta, reciba un abrazo muy fuerte de los sinaloenses, de las sinaloenses, porque en realidad, lo que queremos, principalmente lo que queremos, es la paz que todos anhelamos para seguir produciendo y seguir haciendo lo que sabemos hacer, Presidenta: producir alimentos”.
Al final, los miles de asistentes tuvieron que caminar bajo el intenso sol del mediodía al menos tres kilómetros, pues militares y policías estatales obligaron a que la gente dejara sus vehículos lejos del lugar del acto. Sólo permitieron el paso a autos de “invitados especiales”.











