Sábado 28 de febrero de 2026, p. 19
Quito. Un día después del anuncio del gobierno ecuatoriano de un incremento arancelario de 50 por ciento a los productos colombianos exportados a su vecino, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, oficializó la respuesta recíproca, en el mismo porcentaje desde el 1 de marzo, con lo cual se agudiza la guerra comercial entre los dos países andinos comprometiendo la dinámica económica en la zona fronteriza.
La justificación del presidente Daniel Noboa, durante una entrevista ayer, es que “esta sobretasa es el producto de un descuido absoluto en la frontera de parte de Colombia e, incluso, el ejército ha sido retirado varios centenares de kilómetros, y eso nos duplica el costo de proteger nuestra frontera cerca de 400 millones de dólares adicionales al año”. Comentó que desde la llamada “tasa de seguridad” de 30 por ciento, aplicada desde el 1 de febrero con el argumento de falta de acciones en temas de seguridad por parte de Bogotá, las muertes violentas en las provincias fronterizas de Carchi, Esmeraldas y Sucumbíos “se han reducido 33.3 por ciento”, lo cual no ha sido verificado por varios analistas y estudios de la violencia criminal en Ecuador consultados por La Jornada.
Petro respondió en su cuenta de X: “Colombia ha sido responsable de iniciar el proceso de erradicación de 21 mil hectáreas de hoja de coca en la frontera y ha logrado reducir la tasa de homicidios de manera sustancial en Nariño, en la frontera con Ecuador. Eliminar el comercio legal entre los dos países solo ayuda a los narcotraficantes”.
En cambio, la ministra colombiana de Comercio, Diana Morales, anunció que con su equipo de trabajo, “evaluamos las medidas y llevaremos al comité Triple A la propuesta no sólo de subir los aranceles a las 73 subpartidas que hoy tienen 30 por ciento”.
En entrevista, Morales indicó que su gobierno evalúa un aumento de aranceles a otros productos “sensibles”. Sobre la medida tomada por Ecuador, la ministra desconoció la “motivación real” y aseveró que el gobierno de Petro siempre ha “manifestado apertura al diálogo”.
La medida inicial de Quito afecta a unos mil 900 millones de dólares en las exportaciones colombianas, incluyendo materias primas de cosméticos y jabonería, medicamentos, vehículos, café y azúcar, mientras que la respuesta desde Bogotá impacta a 23 líneas de productos ecuatorianos.
Colombia suspendió la exportación de electricidad a Ecuador en enero de 2026, priorizando su consumo interno ante riesgos climáticos, lo que agravó la tensión diplomática en ese momento. En respuesta, Ecuador incrementó 900 por ciento la tarifa por el transporte de petróleo colombiano a través del Sistema de Oleoductos Pesados, que pasó de 3 a 30 dólares por barril.
Comerciantes de la frontera común, los más afectados
Los más afectados son los comerciantes de la frontera común, porque el movimiento en el Puente Internacional Rumichaca ha disminuido significativamente debido a la incertidumbre comercial, con serias afectaciones a los ingresos de miles de familias que dependen de los negocios. Ambos países han presentado reclamos ante la Comunidad Andina, lo que podría llevar la disputa a tribunales internacionales, pero una decisión definitiva podría tomar varias semanas o algunos meses.











